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lunes, 1 de abril de 2024

Corre... corre tan rápido como puedas

 

Me dan miedo las historias de terror. Me gusta sentir miedo y ver como se erizan los pelos de mi piel.

En 1962, siguiendo los embrujados pasos de la innovadora revista Creepy, el editor Jim Warren lanzó rápidamente una segunda y prometedora antología de terror titulada Eerie. Esta publicación sirvió como escaparate para el talento de los mismos artistas que honraron las páginas de Creepy, esto es, Steve Ditko, Alex Toth, Frank Frazetta, Gene Colan, Angelo Torres y muchos más. Las historias que contaron llevaron el mal a nuevas cotas, conque cerrad puertas y ventanas a cal y canto. ¡Y que no se os olvide dejar la luz encendida cuando abráis este terrorífico volumen!





domingo, 31 de marzo de 2024

El rostro de Jesús según la Inteligencia Artificial

La imagen idealizada en Occidente. Rubio, alto, tez blanca, pelo largo.

El aspecto revelado por una IA concuerda con la apariencia que tenían los judíos que habitaron en Medio Oriente durante el siglo I, según han documentado los historiadores.


FUENTE

Con la piel oscura, los ojos de color castaño y el pelo corto. Así eran los judíos que habitaron Medio Oriente en el siglo I, según la autora del libro ¿Cómo se veía Jesús?, la neozelandesa Joan Taylor.

La historiadora propone que la imagen de Jesús que conocemos está alejada de la realidad. Tras siglos de eurocentrismo, explica Taylor, absorbimos la imagen más conocida de Jesús: un hombre blanco, barbudo, de cabello largo castaño claro y ojos de color azul.

Aunque es un retrato ya conocido por la mayoría de los 2.000 millones de cristianos que hay en el mundo, se trata de una recreación apenas verosímil, que debe haber tenido poco que ver con la realidad.

Así sería la verdadera imagen de Jesús, según una Inteligencia Artificial.

Domingo de Ramos en el arte

 

Domingo de Ramos, el día en que los cristianos recuerdan la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén antes de su pasión, muerte y resurrección. El arte ha representado en vitral, pintura, escultura y cine este momento a lo largo de la historia cristiana.



Fragmento de la opera rock Jesucristo Superstar - Entrada de Jesús a Jerusalén.

Canciones que me gustan: Un hombre llamado Jesús

 


Esta canción de los ´70 la recuerdo perfectamente. Son esos temas que contaban historias particulares, casi con argumento. En esta, es el hijo que le canta a su madre que a pesar de quedar embarazada de un marino a los quince años, lo tuvo y lo crió. Quizá sea la unica canción que habla de la historia de amor de su progenitora y que lo involucra directamente.


Una reflexión sobre la canción

En esta canción se puede sentir el amor de una madre hacia un hijo concebido por la unión de dos personas que se quieren.
Un hijo anhelado, esperado con ternura y producto del amor.
"Me esperó como un don de amor desde el primer mes".
La madre le transmitió esos sentimientos a su hijo, él lo sabía.
"...las estrofas de taberna las cantó a canción de cuna"
Una madre de origen humilde y escasos recursos, "con el único vestido, cada día más corto".
De seguro tenía que trabajar para criar a su hijo, a quien le cantaba esas canciones de su entorno, de la taberna tal vez cercana al puerto y haciéndolas nanas para su niño.

"Y apretándome al pecho 
que sabía sabía de mar 
jugaba a ser la madre 
con el niño de papá"

Apretaba a su niño contra un pecho que sabía de mar, su entorno, de seguro su padre fue un marinero que llegó al puerto "venía desde el mar" y allí encontró a su madre, o en la taberna del puerto...
Jugaba sí, mientras se acostumbra y aprende una mujer su papel de madre, se puede decir que al comienzo se juega a ser madre...era "el niño de papá", de ese hombre que ella quiso. El instinto maternal se vuelve intenso en el momento del nacimiento, para las mujeres que llevan dentro ese sentimiento. 
Pero hay mujeres diferentes, que tienen distintos sentimientos y ni todas sienten ese amor de madre, ni están hechas para ser madres, ese instinto no existe.
Cuántos casos terribles leemos hoy día, cometidos por mujeres que han tenido hijos y que muy lejos de ese amor, y por motivos diferentes, han maltratado, torturado y matado a sus hijos o permitido que otra persona lo haya hecho.
Esas mujeres, no merecen llamarse madres, esas mujeres son las que nunca han debido tener hijos.
Si la naturaleza fuera más sabia no permitiría tales casos. (F)




"Dice que era un buen hombre
y venía venía desde el mar
hablaba otro idioma
pero sabía amar

Y aquel día el tomó a mi madre
sobre un gran prado
la hora más dulce
antes de caer matado

Así ella quedó sola en el cuarto
que da sobre el puerto
con el único vestido
cada días más corto

Y bien que no supiese ni el nombre
ni siquiera el país
me espero como un don de amor
desde el primer mes

Cumplía quince años
aquel día mamacita
las estrofas de taberna
las cantó a canción de cuna

Y apretándome al pecho
que sabía sabía de mar
jugaba a ser la madre
con el niño de papá

Y acaso fue por juego
o acaso por amor
que me quiso llamar
como a Nuestro Señor

De su humilde herida
el recuerdo el recuerdo más vivo
está en este nombre
que yo llevo conmigo

Hola Jesús me saluda la gente
allá en el puerto
aun ahora que juego a las cartas
y me emborracho

Hola Jesús me saluda la gente
allá en el puerto
aun ahora que juego a las cartas
y me emborracho

Hola Jesús me saluda la gente
allá en el puerto
aun ahora que juego a las cartas
y me emborracho".







Nos vemos el próximo domingo con otra canción que me gusta



Especial mes de la Mujer: Mar Aragón. "La acuarela me permite atrapar lo efímero"

 

La pintora española cuenta en esta entrevista detalles de su técnica en la acuarela. Una artista que invoca en su composición diversos elementos. Contemporánea, rompe con lo tradicional, logra un sello propio en formato y temas; con una paleta amplia y enérgica donde cambia con fluidez del negro a los policromos.

Por Abigail Huerta
ahuerta@revistaophelia.com
Fuente: Revista Ophelia

Dueña de una trayectoria copiosa que va desde la ilustración para cuentos infantiles hasta sus exposiciones en destacadas galerías de Europa; espontánea y efusiva, las composiciones de  Mar Aragón (Granada, 1971) comprenden espacios iluminados, figura humana y paisaje urbano: “Mi vida siempre ha estado ligada a luz y el carácter alegre de la Costa Granadina”.

De sus cuadros de grandes formatos, -que llegan a los dos metros de alto, como muy poca veces se ha hecho en ésta técnica-, emergen horizontes arbolados o quizás sólo horizontes, hasta lugares con multitudes, calles, tiempos detenidos y poderosos elementos naturales como el agua, que también se evidencian en su obra de forma marcada.

No sólo es novedoso el formato de sus obras: Mar,  una pintora activa y en pleno auge profesional, hace uso cabal de lo figurativo y en ocasiones se mimetiza con lo abstracto en una acuarela muy propia; invitándonos a ver desde una óptica dilatada del tiempo, donde los espacios revelados dan una sensación de inmensidad y sus personajes tienen parlamentos de nostalgia y ensueño.

¿Qué es lo más propio e importante que usted quiere compartir con su público a modo de legado artístico para futuras generaciones? –“A esas futuras generaciones les dejo mi vida entera, pero con un lenguaje complejo que tendrán que descifrar”, nos responde.

Los Huevos de Pascua

Regalar huevos de chocolate en Domingo de Pascua no es solo una tradición consumista como algunos piensan. Su origen tiene una larga tradición que se ha vivido durante la Cuaresma a lo largo de generaciones desde hace muchísimos siglos. Si en vuestra familia existe la tradición de regalar huevos de Pascua a los hijos en Semana Santa, sería interesante que todos conociéramos algo más sobre esta bonita historia.




La tradición de los huevos - muy arraigada en Estados Unidos, el centro de Europa e Inglaterra -, empezó debido a que los cristianos católicos que seguían la abstinencia de la Cuaresma, no podían comer, entre otras cosas, huevos ni productos lácteos. Los seguidores de esta tradición guardaban los huevos, y para mantenerlos frescos los bañaban con una fina capa de cera líquida.
Una vez terminada la Cuaresma, se reunían delante de la iglesia de su ciudad y los regalaban. Con el tiempo, la Iglesia Católica fue cambiando las tradiciones, y hoy solamente recomienda la abstinencia de carne los viernes de la Semana Santa.
Sin embargo, la tradición de regalar huevos el domingo de Pascua siguió y de hecho continúa en muchos países del mundo. La única diferencia es que antes se pintaban y decoraban huevos de gallina y de pavo para regalar en pequeñas cestas.
En cambio, hoy aunque se siguen regalando huevos de gallina en muchos países, desde principios del siglo XIX se regalan también los huevos de chocolate, los preferidos por los niños, claro.

¿Y cuál es el origen del famosísimo conejo de Pascua?

¿Y el conejo qué pinta en toda esta historia? Es verdad que el conejo también es símbolo de fertilidad en algunas culturas. Sin embargo, este animal ha sido probablemente una fantasía inventada por los padres para dar una pizca de ilusión al domingo de Pascua. Los niños creen que es el conejo el que trae los huevos.
Existe una popular leyenda que cuenta que un conejo estuvo presente cuando enterraron a Jesucristo en el sepulcro. Confundido y curioso por lo que estaba sucediendo, decidió quedarse en los alrededores para averiguar quién era ese hombre al que tanta gente quería. Su espera dio frutos, pues el conejo fue testigo de la resurrección de Cristo.
El conejo sabía que tenía que avisar a todos de lo que estaba ocurriendo pero, ¿Cómo lo podía hacer si no podía hablar con los humanos? Se le ocurrió que lo mejor sería pintar un huevo contando lo que había visto. Estaba seguro de que así, todos los que antes lloraban la muerte de Jesús, ahora estarían mucho más contento. ¡Y así fue!
A partir de entonces, el conejo lleva huevos pintados a todas las casas para recordarnos que Jesús resucitó. Esta leyenda ha dado paso a la costumbre actual en la que los padres esconden los huevos de chocolate por el jardín o la casa y los niños van a buscarlos el domingo de Pascua.

Esta es una historia ¿pagana? que se podría interpretar como una cadena de engaños involuntarios. Muy alejada de la interpretación original y religiosa.

sábado, 30 de marzo de 2024

Espacial mes de la Mujer: Omara Serú. "Siempre vincularé el arte con la belleza"

 

La suya es una pintura expresiva y colorista. Tiene un estilo distintivo, entre surrealista y folclórico, siempre muy personal. En sus cuadros convive la ingenuidad formal con la sofisticación compositiva. Su infinita curiosidad ha hecho de Omara una artista ecléctica y de gran imaginación: “Tengo varios estilos, no sé cómo llamarlo. Voy incorporando cosas nuevas y mezclando. Me critican mucho a veces la falta de coherencia porque hay trabajos muy distintos entre sí. Yo creo que están unidos… no sé cómo y en qué punto”.



Por Lic. Camila Reveco 
creveco@revistaophelia.com

Omara Serú (Mendoza, 1960) transformó su hogar en un atelier colectivo. Aquellos antiguos dormitorios ahora son talleres para artistas; en donde estaban sus hijos, ahora se encuentran sus colegas. Otro tipo de familia, uno podría argumentar. “Es una casa abierta, una pequeña comunidad diurna” prefiere decir, en tono pausado y sereno. Así es cómo Omara, motivada por un sentimiento tan bohemio como pragmático, desde 2010, supo convertir aquella casa de San José en un espacio para distintas actividades culturales como recitales y, por supuesto, exposiciones; en donde diferentes artistas han encontrado un lugar para trabajar.
El trato con ella es simple, transparente y directo. De carácter reflexivo y a su vez espontáneo, de actitud tranquila y a su vez convincente, siempre supo qué estudiar, siempre supo que quería pintar; y por eso mismo buscó herramientas en la facultad de arte (UNCuyo). Recibida con título de honor, reconoce los “problemas y defectos” de la educación formal, pero también destaca su importancia, sus aspectos positivos, en especial a la hora de construir disciplina: “Te entrena en la constancia y en la presión que tenés que asumir para rendir exámenes, por ejemplo” dice, y agrega: “hay profesores buenos que efectivamente te ayudan a pensar, a desarrollarte, y hay otros que no”.
Lo lúdico es fundamental en su obra; cuando pinta, se permite jugar, imaginar y fantasear. “Eso siempre ha sido esencial para el arte”, comenta la artista, que luego va a detenerse en desarrollar lo que significa, desde su punto de vista, el arte de la pintura, en su sentido más ontológico:
“La pintura tiene cuerpo, sin descreer para nada en el concepto, pero creo que no puede ser lo único, porque de serlo el arte de la pintura se muere, sería otra cosa, habría que denominarlo de otra manera. El arte de la pintura es color, pincelada, textura, todo lo que se ve, todo lo que se toca, todo lo que se siente sin tocar. El cuerpo está presente, al igual que una presencia física, de la misma manera en la que dos seres humanos se trasmiten emociones y se comunican entre sí. Si vos estás con otra persona, tenés una sensación de comunicación indudablemente, y eso es lo que tiene que pasar con la pintura”.
En tiempos donde el discurso del arte contemporáneo y su arsenal de curadores, galeristas y filósofos intentan explicar que al arte ya no le importa la Belleza, que ésta se fue para no volver… Omara Serú, defensora acérrima de lo bello, vincula su pintura con ésta palabra:
“No veo por qué despreciar, menospreciar o suprimir el poder y la fuerza que tiene la Belleza, yo  siempre voy a  vincular ampliamente el arte a la belleza y me parece una magnífica concepción”.
-¿Esta búsqueda por la belleza será inherente a todos los seres humanos?
-Pienso que sí, eso decían los griegos y no creo que estén equivocados. En la actualidad la belleza no es un valor, no es un buen valor, digamos. En general, lo que dicen hoy que es arte no se sabe mucho a dónde apunta, o qué significa.


Especial mes de la Mujer: Josefina Madariaga: "En el terreno de la plástica gobierna el deseo"

 


Mujeres de espalda, fondos despojados… Los dibujos y las pinturas de la joven artista plástica correntina están cargados de silencio y vacío, sin embargo allí, en cada obra, reposa un relato firme y latente. El suyo, es un trabajo profundamente emocional, basado en el estudio del rostro y el cuerpo femenino.



Por Camila Reveco 
Editora Revista Ophelia 
creveco@revistaophelia.com




Nació en Mercedes, Corrientes, en el año 1985. Allí estableció de forma natural su primer contacto con el mundo del arte: “Digamos que me acerqué al dibujo en mi casa: viendo muchos libros de arte y observando dibujar a mi papá. Entonces, por propia iniciativa, comencé a dibujar figuras humanas y naturaleza muerta; a partir de esa experiencia, mis padres decidieron mandarme a talleres de pintura”, explica. Más tarde, cuando terminó la secundaria, decidió irse a Buenos Aires para estudiar arte en el IUNA (Instituto Universitario Nacional del Arte). Actualmente, sigue explorando en nuevas propuestas: “Desde mediados de 2017, hasta hoy, se está gestando una nueva serie, repitiendo la figura femenina cargada de otro contenido. Un juego plástico entre el cuerpo de la mujer, cierta iconografía simbólica (sacra) y el uso de la acuarela. Está de alguna forma inspirado en antiguos retablos medievales”, nos dice, adelantándonos el trabajo de su próxima muestra.
De sus palabras se evidencia un mundo interior rico y sensible. El cineasta sovietico Andréi Tarkovsky, el pintor estadounidense Andrew Whyeth y el chino Zhang Daqian (que vivió en Mendoza entre 1951 y 1954), figuran entre los artistas que más la seducen al momento de crear. De allí, quizás, pueda entenderse el carácter meditativo y onírico de su trabajo figurativo centrado en torno a la mujer. La entrevista exclusiva, con Josefina Madariaga.