.
viernes, 24 de julio de 2026
Alundí: Amor en la selva
lunes, 20 de julio de 2026
La Patria Vieja (7) El Roble
A partir de 1972 se publicó en la revista Mampato una serie de Historia de Chile titulada Páginas Brillantes de la Historia con guiones y dibujos de Luis Ruiz Tagle. Durante cuatro años, en entregas semanales de 3 o 4 páginas, se relataron los principales episodios desde la Conquista de Chile hasta la Patria Vieja.
La Batalla del Roble se desarrolló en el paso del mismo nombre, sobre el río Itata, el 17 de octubre de 1813, es decir, en plena Patria Vieja chilena y dentro de los límites de la hacienda El Roble, que pertenecía a Clemente Lantaño; en ella se enfrentaron las fuerzas patriotas al mando del general en jefe José Miguel Carrera, compuestas de unos 800 hombres y una guerrilla realista al mando de Clemente Lantaño y de Luis Urrejola con 1.200 hombres.
José Miguel Carrera —que planeaba apoderarse de Chillán, que estaba en manos realistas—, dividió su ejército en dos partes, dejando la Segunda División al mando de su hermano Juan José dos kilómetros más arriba de la confluencia del Itata con el río Ñuble. Así, se dirigió con 800 hombres al paso de El Roble, distante tres leguas hacia el oriente del campamento de la Segunda División.
Enterado Juan Francisco Sánchez, jefe realista que ocupaba Chillán, de las intenciones de Carrera, decidió atacarlo mediante sorpresa.
Con este fin, mandó una fuerza que atravesó el Itata de noche y se ubicó en la ribera sur, al oriente del Ejército Patriota. Al norte del río, enfrente del paso El Roble, los realistas habían ubicado una fuerza de 400 hombres al mando del activo guerrillero Juan Antonio Olate, con la misión de evitar el paso del río a los patriotas. Esta fuerza se mostró en todo momento para distraer al enemigo.
Al despuntar el día 17, las fuerzas realistas cayeron inesperadamente sobre las fuerzas de Carrera, provocando entre estas una gran confusión.
Carrera se vio supuestamente perseguido por los soldados realistas a caballo, que gritaban a viva voz: "¡El que vá adelante es el General en Jefe!", (Diario Militar del Gral. J.M. Carrera) y decidió cruzar el Itata en su huida para alertar a las tropas Patriotas comandadas por su hermano brigadier Juan José, que se encontraban del otro lado del curso de agua, distantes media legua, aproximadamente.
El coronel Bernardo O'Higgins que estaba en pie desde los primeros tiros, reunió unos doscientos hombres, corrió a proteger la artillería y a organizar la resistencia. A esta fuerza se sumaron la de los capitanes José Joaquín Prieto y Diego José Benavente formando un respetable centro de resistencia. Como la lucha se prolongaba ya más de una hora, O'Higgins impaciente tomó el fusil de un soldado que había caído muerto a su lado y le grita a los suyos "¡O vivir con honor o morir con gloria; el que sea valiente que me siga!" La tropa, alentada, se precipitó sobre el enemigo y lo puso en completa dispersión en pocos momentos. O'Higgins, herido en un muslo, continuó a pie la persecución del enemigo hasta hacerlo repasar el río en el mayor desorden.
Los realistas dejaron más de 80 muertos en el campo de batalla, mientras que los patriotas perdieron 30 hombres y hubo numerosos heridos.
La huida del campo de batalla de José Miguel Carrera se interpretó maliciosamente y sirvió para acentuar los cuestionamientos a su mando. O'Higgins, a raíz de esta batalla, es reconocido por Carrera cómo "el primer soldado de Chile" por los méritos demostrados, al mismo tiempo que El Roble se convierte en la primera victoria significativa para los patriotas. (W)
sábado, 18 de julio de 2026
El siniestro Doctor Mortis
El personaje del Siniestro Doctor Mortis fue creado por el guionista chileno Juan Marino Cabello. Fue en Punta Arenas, primero en forma de un radioteatro que se transmitió exitosamente en diferentes emisoras chilenas entre 1945 y 1982. Simultáneamente el personaje se volcaría a las páginas de comic y obtendría su propio programa de televisión entre 1971 y 1973, a través de las pantallas de Canal 13. Se editaron varios longplay con episodios de la serie radial, e incluso un disco de música tropical. En 1973 la Editorial del Pacífico publicó tres libros de cuentos con las Memorias del Dr. Mortis escritos siempre por Juan Marino.
El siniestro Doctor Mortis es el personaje del radioteatro, la televisión, el cómic y la novela chilena creado por el escritor y actor Juan Marino Cabello desde la década de 1940. El Doctor Mortis es el personaje central de un universo literario y gráfico creado por Marino y que se enmarca en los géneros del terror, el suspenso, el misterio, el policial y la ciencia ficción.
Colección completa en
Trayectoria
Originalmente el personaje fue creado para su difusión en el medio radial chileno en la década de 1940, en la forma de un radioteatro que duró hasta principios de los años 80. Este radioteatro, transmitido en sucesivas emisoras a lo largo del tiempo, en la que destacó Radio Portales de Santiago, fue el compañero nocturno habitual de generaciones de chilenos que no han olvidado su tan característica introducción: se iniciaba con la ominosa apertura de "Una noche en el Monte Calvo" de Mussorgsky, seguida por la presentación del anfitrión de la noche, el propio doctor Mortis -a cargo de su autor-, quien emitía una sonora carcajada que erizaba el cabello; a continuación, venía la narración de una historia -hecha por el mismo doctor- dramatizada por un notable elenco de actores y un efectivo despliegue de sonidos. En estas dramatizaciones el doctor solía narrar en tercera persona, aunque a veces participaba como protagonista. Durante la década de 1960 el personaje fue editado a través del cómic siendo publicado hasta mediados de los años 70 por diferentes editoriales; se alcanzaron a publicar unos 170 números y nuevamente confluyeron en su publicación una pléyade de excelentes historietistas; hay que destacar los notables guiones de Eva Martinic, esposa de Juan Marino. En esta década hasta llegó a incursionar brevemente en la televisión. El personaje y su universo sobrevivieron a su creador y al cese del radioteatro y el cómic originales, volviendo a ser reeditado en 2011 bajo la forma de novela gráfica y cómics recopilatorios; así mismo, es un referente obligado en Internet, donde sus viejos radioteatros y sus cómics han sido repuestos por sus fanes.
viernes, 17 de julio de 2026
Alundí: Terror en la selva
domingo, 12 de julio de 2026
Revista Barrabases: Fútbol y cómics
El autor se inspiró en los sucesos de los partidos que veía desde niño en el Estadio Zambrano, vecino a su casa en la comuna de Quinta Normal en la ciudad de Santiago. En 1945 comenzó a hacer una historieta llamada El Cometa, sobre un equipo de fútbol infantil homónimo, que eran unas láminas de cuatro páginas dibujadas con tinta china y coloreadas con acuarela, que circulaba entre sus amigos del barrio y compañeros del Liceo Miguel Luis Amunátegui.
"Como yo era muy negado para el fútbol, me salía más fácil dibujarlo", expresó en una entrevista. Los jugadores eran los mismos, salvo Ciriaco, que desapareció para dar paso a Guatón, y hubo ciertos cambios en la apariencia física de algunos protagonistas. En 1953 financió los clichés y la impresión del primer número de Barrabases.
Los últimos años de su vida (murió a los 87) empañaron su trayectoria de artista a verse envuelto en un escándalo. Sus últimos años los vivió cumpliendo una condena de cuatro años de libertad vigilada tras reconocer la obtención de servicios sexuales en el marco de una investigación por explotación a menores.
miércoles, 8 de julio de 2026
Khanda: Un enigma (Mario Igor: Un talento)
Patria Vieja (5) Desastre en Yerbas Buenas
lunes, 6 de julio de 2026
La Patria Vieja (1) La conspiración de los Tres Antonios - Un grito de libertad
La conspiración de los Tres Antonios
Luego de instalarse en Chile de vuelta de su viaje a España en 1778, la casa de José Antonio Rojas era centro de tertulias y difusión de ideas ilustradas. Ahí se reunía en particular con dos ciudadanos franceses asentados en Chile, Antonio Gramusset y Antonio Berney, para conversar sobre la conveniencia de establecer en Chile un régimen republicano, que sustituyera el monárquico, cuyo gobierno fuera ejercido por un cuerpo colegiado elegido por los habitantes del territorio. En materias sociales, aspiraban a la abolición de la esclavitud y de la pena de muerte, a la desaparición de las jerarquías sociales y a la redistribución de las tierras. Estas fueron las primeras ideas propiamente republicanas e independentistas que comenzaron a circular en la Capitanía General.
Para lograr la difusión de estas ideas, según comenta Sergio Villalobos, Gramusset y Berney urdieron un plan en el que "cada uno de los complotadores comprometería a otro en el plan, sin mencionar a los demás, formándose así una red que en caso de ser descubierta sería imposible de seguir en sus hilos. El día señalado para el levantamiento todos se reunirían en la Chimba, al norte del Mapocho, y de allí partirían en grupos a aprehender al presidente y las autoridades, a tomarse el almacén de pólvora, la sala de armas y las cajas reales que les proporcionarían dinero suficiente. Mientras tanto, algunos de los conspiradores, disfrazados de religiosos, incitarían al pueblo y mostrarían su descontento por el asunto de la reforma de las órdenes, que sería la razón aparente del movimiento. También se daría libertad a los esclavos con el objeto de que participasen en la empresa" (Tradición y reforma en 1810. Santiago: Universitaria, 1961. p. 134).
En enero de 1781 estas discusiones y el completo plan redactado por Berney, extraviado en las inmediaciones de la hacienda en Polpaico de Rojas, fueron denunciadas por Pérez de Saravia -amigo del complotador- al regente Tomás Álvarez de Acevedo, quien inició una investigación a partir de las informaciones que Saravia le entregaba y, una vez reunidos los antecedentes, los puso en conocimiento del gobernador Benavides y dictó una orden de detención contra los dos franceses, además de un ciudadano gallego de apellido Pacheco.
Los dos franceses fueron apresados y enviados desde Lima a España en un barco que naufragó, resultando con la muerte de ambos, mientras que Rojas no fue apresado debido a que fue considerado inocente por la Real Audiencia. Sin embargo, tras los hechos, vivió un breve exilio en España.




























