La pintura -vista en pequeñas láminas- me fascinaba no sólo por el tema de una hermosa joven flotando en el agua (parecía muerta pero estaba con los ojos abiertos) sino, también, por los exquisitos detalles representados a su alrededor.
"Ofelia"
Con los años descubrí que Ofelia en realidad se había suicidado, que era un personaje trágico y que William Shakespeare algo tenía que ver en todo el asunto.
La muerte de esta joven había sido motivo de inspiración de varios artistas del siglo XIX, como Arthur Hugues, Alexandre Cabanel o John Williams Waterhouse entre otros. Pero la mejor imagen que puede verse es la del famoso óleo del pintor John Everett Millais, considerado como el sucesor de Turner.
El suicidio es descrito en la obra de Shakespeare en el cuarto acto, cuando Ofelia ya inmersa en la locura, cantando e intentando ornamentar con flores la rama de un sauce que al romperse la hace caer al río.
En la obra de Millais, Ofelia aparece flotando en las aguas, rodeada de flores silvestres, que en Hamlet se mencionan repetidamente en el monólogo de Gertrude, su madre y única persona que la entendió y apoyó y que fue testigo último de su desgracia.






























