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lunes, 18 de septiembre de 2023

Fiestas Patrias: Los cómics en Chile

 



Hoy (18 de setiembre) se conmemora 213 aniversario de la independencia chilena. En este blog hemos publicado 200 historias creadas en esta "larga y angosta faja de tierra". Un saludo a todos los chilenos en su día.


La historieta o cómic en Chile tiene una historia de 117 años. Su origen se remonta al 24 de junio de 1906, cuando apareció la tira de prensa «Un alemán en Chile»,​ cuyo protagonista es considerado el primer personaje del cómic chileno.




Considerado el primer personaje de cómic chileno, Van Pilsener aparece por primera vez en 1906 en una revista semanal a cargo de la editorial Zig – Zag.
Su autor, Pedro Subercaseux (o Lustig), creó a un profesor alemán, algo subido de peso y acompañado de su fiel perro salchicha, cuyo nombre es prácticamente impronunciable: Dudelsackpfeifergeselle.
Venegas tilda a Van Pilsener como todo un hito en la cultura chilena. No obstante, la ilusión de ver a ese simpático hombre y su mascota terminaría un año después, un 9 de junio de 1907.

Compartiendo espacio con versiones noveladas de clásicos de la literatura o con artículos de interés para escolares, las primeras historietas chilenas se publicaron en revistas como Zig-Zag (1905-1964) o El Peneca (1908-1960). Entre ellas, destacó la tira cómica «Un alemán en Chile»​ (1906-1907), obra de fray Pedro Subercaseaux bajo el seudónimo Lustig,​ cuyo protagonista Federico Von Pilsener es considerado el primer personaje del cómic chileno. Los periódicos pronto empezaron a publicar ellos mismos segmentos humorísticos —casi todos de origen estadounidense, con títulos y nombres traducidos al español—, comenzando por La Estrella de Valparaíso en 1922. Ya para 1931, en un momento de crisis política causada por los efectos de la crisis económica de 1929, la mayoría de los periódicos del país publicaban tiras cómicas todos los días, incluso El Diario Ilustrado y El Mercurio publicaban cada domingo secciones en color dedicadas a la narrativa gráfica. Ese mismo año nació la revista Topaze, dedicada a la sátira política. En 1938, El Diario Ilustrado publicó por primera vez una serie chilena de historietas todos los días ("Chu Manfú", de Jorge Christie), lo que los restantes diarios replicarían en la década siguiente, con emblemáticos personajes (como "Pepe Antártico").
En octubre de 1941, la misma Editorial Zig-Zag comenzó a editar la revista El Cabrito, con un formato semejante a El Peneca, pero con mayor presencia de historietas nacionales. Esta publicación terminó con el número 362 de septiembre de 1948. (W)


ADEMÁS:

El noveno arte: Los 10 cómics chilenos más memorables


jueves, 7 de septiembre de 2023

Rusia vs Ucrania (Las primeras 80 semanas de guerra)


Un preciso resumen -didáctico y artístico- es el que hace  "Memoria de Pez" en su canal de YouTube sobre la guerra entre Rusia y Ucrania (en desarrollo).

Lo vamos actualizando y complementando semana a semana con información de diferentes medios.



 


ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN











La crisis ruso-ucraniana de 2021-2022 tuvo sus inicios en marzo y abril de 2021, cuando Rusia reunió alrededor de 100.000 soldados y equipo militar cerca de su frontera con Ucrania, lo que representó la mayor movilización de fuerzas desde la anexión de Crimea por parte de ese país en 2014. Esto precipitó una crisis internacional y generó preocupaciones sobre una posible invasión. Las imágenes de satélites mostraron movimientos de tropas, misiles y otras armas pesadas. Las tropas fueron retiradas parcialmente en junio.​ La crisis se renovó en octubre y noviembre de 2021, al concentrarse nuevamente más de 100.000 soldados rusos cerca de la frontera en diciembre.
La crisis en curso se deriva de la prolongada guerra ruso-ucraniana que comenzó con disturbios a principios de 2014. En diciembre de 2021, Rusia presentó dos borradores de tratados que contenían solicitudes de lo que denominó "garantías de seguridad", incluida una promesa jurídicamente vinculante de que Ucrania no se uniría a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), así como una reducción de las tropas y el equipo militar de la OTAN estacionados en Europa del Este, y amenazó con una respuesta militar no especificada si esas demandas no se cumplían en su totalidad. La OTAN ha rechazado estas solicitudes, y Estados Unidos ha advertido a Rusia de sanciones económicas "rápidas y severas" en caso de que siguiera introduciéndose en Ucrania.​ La crisis también se centró en la guerra en curso en el Donbás y ha sido descrita por algunos comentaristas como una de las más intensas desde la Guerra Fría.


Video publicado un mes antes de iniciada la guerra.


lunes, 4 de septiembre de 2023

Día de la historieta argentina

 

El 4 de setiembre se celebra en Argentina el Día de la Historieta, fecha que fue elegida porque ese mismo día del año 1957 salió a la calle Hora Cero de editorial Frontera, revista donde se publicó el primer capitulo de “El Eternauta”.



Los orígenes de la historieta están estrechamente ligados al desarrollo del periodismo moderno. Estos orígenes se relacionan con las particulares características del periodismo norteamericano de fines del siglo XIX, el que en su puja por la conquista de nuevos lectores resuelve incorporar los novedosos y atractivos cartoons a todo color, convertidos después en historietas.

La historieta en Argentina tiene sus precursores en las caricaturas de "El Mosquito" y en las historietas comerciales de "Caras y Caretas". En 1912, con "Virueta y Chicharrón", se publica en "Caras y Caretas" las primeras tiras con personajes fijos y el globo que encierra las líneas del diálogo. En 1928 con el "Tony" dedicada a la historieta marca un hecho significativo. Muchos personajes se convierten en célebres y la siguen un gran número de lectores: Paturuzú, Isidoro, Don Fulgencio, Paturuzito, Anteojito y Antifaz, Mafalda, entre otros.

El Día de la Historieta nace por el año 2005 gracias a un grupo de autores, lectores, críticos y editores que se nuclearon en una comisión llamada Comisión Día H, y que tenían por intención homenajear a ese interesante lenguaje gráfico. Acaso la fecha que ganó para la conmemoración, también hace honor a Héctor Germán Oesterheld y el recientemente fallecido Francisco Solano López: El Eternauta es “historia gráfica” argentina por excelencia.

Quien no se acuerda de haber leído Patoruzito; Patoruzú, Isidoro, Isidorito, Mafalda, El Pato Donald o cualquier revista de superhéroes; haber hojeado El Tonyo Nippur de Lagash, o recortar las tiras de El regreso de Osiris, Clemente o El loco Chávez.

Hoy contamos con la revista Fierro, editada por Página/12 que trata de recuperar el lugar perdido de la historieta en los quioscos de revistas y en los hábitos de la gente.

También existe una movida interesante con algunas publicaciones, como la adquirida por la Biblio Dora: una novela gráfica; en la que el género se reaviva y la narrativa adquiere características más atractivas, quizá ahora que estamos embuídos en todo lo gráfico y en donde lo que acompaña al texto es tan importante a la hora de centrar la atención. Más allá de cualquier tecnicismo, es una forma de narrativa.

Cronología de la historieta argentina:

1862 Caricaturas de Stein en El Mosquito

1898 Historietas comerciales en Caras y Caretas. Dibujos de Mayol, Cao, etc.

1928 Revista El Tony, de Ramón Columba

1928 Las andanzas de Manolo Quaranta, de Dante Quinterno

1930 Los diarios intensifican la publicación de historietas.

Ramona, de Lino Palacio aparece en La Opinión.

Comienzan a publicarse las historietas-noticias de Rojas (Crítica)

1931 Suplemento en colores de Crítica. Quinterno inicia la historieta de Patoruzú en La Razón.

1936 Aparece la revista Patoruzú. Se publica don Fulgencio de Lino Palacio.

1940 El doctor Merengue, de Divito.

1944 Revista Rico Tipo publicada por Divito. Marcó una época en la historia gráfica argentina. Llegó a vender 350.000 ejemplares. En ella pasaron diferentes personajes (Pochita Morfoni, Fúlmine, Fallutelli) y grandes dibujantes y humorístas como Oski, Carlos Warnes, Mazzone, Ianiro y Toño Gallo.

1945 Revista Patoruzito, de Quinterno.

1950 Se inicia la exportación de historietas argentinas.

1953 Revista Avivato.

1950/60 Aparecen: Misterix (Campani-Ongaro), Fuerte Argentino (Clocca-Almada), Randall (Del Castillo) y El Eternauta (López–Oesterheld)

1964 Mafalda, de Quino.

1966 Anteojito y Antifaz, de García Ferré.

1972 Roberto Fontanarrosa crea "Inodoro Pereyra, el renegau".

1973 Clemente, de Caloi.

1990 Matías de Sendra. Las primeras historietas "secuenciales" y con personajes fijos que perduran (o sea, verdaderas historietas) son "Viruta y Chicharrón" y "Goyo Sarrasqueta", de 1912 y 1913, respectivamente, que aparecían en Caras y Caretas.


Si bien La Nación es el diario pionero en la Argentina en cuanto a la publicación de historietas,  el más importante para el género es Crítica, que desde mediados de la década del ‘20 y a lo largo de la del ‘30 albergará lo mejor de la producción nacional y extranjera, gracias al interés de su director, Natalio Botana, por la historieta. En octubre de 1928, un personaje secundario que más tarde se transformaría en uno de los más famosos y queridos de nuestra historieta:el indio Patoruzú, que tendrá su propia tira en La Razón, en 1931. También en estos años debuta con sus personajes en los periódicos Lino Palacios, que crea a "Ramona" en 1930, para La Opinión y a "Don Fulgencio" en 1934, para La Prensa.

La creación de las primeras "revistas" argentinas de historietas es de aproximadamente de 1928.

Siempre creciendo,  las historietas, esos dibujos con globitos, nos acompañaron en la infancia y la adolescencia.  Tal vez cuando éramos chicos era impensable que tuvieramos como texto para analizar a una historieta.  Hoy los chicos leen El Eternauta en clase.

En lo personal los recuerdos gráficos de la adolescencia pasan por Mafalda,  Satiricón y años después por Humor, aunque estas dos últimas no eran historietas en si, pero incluían varias tiras que seguíamos mensualmente.


FUENTE


Planchas originales de las aventuras de Lukas, historieta publicada en la revista Machete entre 1998 y 1999. Dibujada por Luis del Castillo.



martes, 29 de agosto de 2023

Cumplo años


Hoy cumplo 68 años. Es un privilegio estos años alcanzados. Es bueno llegar a esta edad.

No pretendo dar consejos ni decir frases inspiracionales. Todo eso me resulta pretencioso y hasta una pedantería... Sé que a muchos cumplir años le resulta algo angustioso y les genera temor. Recuerdo que cuando cumplí 40 años me dije: "Bueno, Rubén, estás en la mitad de tu vida". De eso ya han pasado 29 años. 
Hasta los 10 años dibujaba día y noche, hasta los 20 fui idealista y mal amante, hasta los 30 fui un artista irresponsable y descontrolado, hasta los 40 me maté trabajando, hasta los 50 seguí trabajando pero me empecé a cuestionar un montón de cosas...
En 1998 trabajaba en una agencia de publicidad como dibujante gráfico y los dueños compraron la primera Mac. Algo maravilloso estaba pasando. ¡Adiós tiralíneas! Lapicera Rotring, escuadra, nunca más pegar letras... los avisos salían armados. Me dejé fascinar por las nuevas tecnología. Luego vino Internet, las redes sociales, el celular... el mundo cabía en una mano. Era algo hermoso. Llegué a tener seis blog, una web, y todas las redes sociales existentes. He sido testigo y protagonista de todos los inventos más revolucionarios: Televisión, conquista de la Luna. He sido testigo de los cambios más importantes en la historia de la humanidad: Naturalismo, ecologismo, feminismo, pacifismo. Escuché que los niños tenían derechos y he visto a las mujeres empoderadas reclamando igualdad.  Ni les cuento lo entusiasmado que estoy con la Inteligencia Artificial, es un mundo nuevo para los artistas. Soy un privilegiado.
Siento que esta es "mi época". Gracias a Google Earth conozco lugares insospechados. ¿Sabes ustedes dónde quedan las islas Diómedes? He conocido a artistas de todo el mundo con mucho talento, he leído historias maravillosas y he escuchado música que nunca creí que existiese.
He vivido momentos de alegría y momentos de tristeza. Momentos de placer y de dolor. Como todos ustedes.

Hoy cumplo 68 años...  Lo mejor está por venir.

martes, 22 de agosto de 2023

22 de agosto de 1791: Revuelta de esclavos en Haití


La revolución haitiana (1791-1804) fue el primer movimiento revolucionario de América Latina que culminó con la abolición de la esclavitud en la colonia francesa de Saint-Domingue y la proclamación del Primer Imperio de Haití.


Saint-Domingue pasó de ser una colonia regida por un sistema de castas, la posesión colonial más rica de su tiempo,​ a ser el lugar donde se produjo la única rebelión de esclavos exitosa de la historia, además de ser una de las revoluciones más radicales. (W)



Ser o no ser (artista)

¿Para qué ser artista? ¿Sirve de algo el arte? ¿Sería muy diferente en mundo sin el arte? Millones de personas se dedican a alguna actividad artística y otras tantas lo disfrutan.
Me hacía estas preguntas cuando me encontré con este texto que reproduzco. No concuerdo con todo ni me responde todas las preguntas, pero plantea cosas muy interesantes y está bien escrito. Lo comparto.





Por Iram López Cruz


Recuerdo que cuando se hablaba de artistas, sobre todo artistas plásticos la imaginación volaba y veía un mundo muy curioso donde la libertad y el libertinaje estaban presentes en cada acto de la vida de  un pintor. Mucha diversión simple, muchas mujeres, muchas reuniones, noches largas en donde el pintor aún con los vapores de alcohol y sexo trabajaba en lo que le hacía feliz: Pintar, sólo pintar ahí, en soledad, en su buhardilla iluminada por la luna o por un pobre y viejo foco de luz o incluso con velas débiles, muerto de hambre pero saciado de Arte y poesía de la vida, borracho de alcohol y vida y esperanzas, vacío del estómago pero lleno de ideas e ilusiones. Recuerdo que intenté ser esa clase de artista, aún cuando soy un abstemio y que ni un cigarro fumo y aún con la nada afortunada vida amorosa que mantengo aún el día de hoy. Pero recuerdo que intentaba recrear ese mundo bohemio, lleno de pláticas largas, noches de discusión y puntos de vista; sólo que…no estaba en un país, ni en un lugar, ni en una época tan románticos; mi vida era la de  un estudiante de arte en la Escuela Nacional de Pintura. Escultura y Grabado “La Esmeralda”; ahí en esos 19 ó 20 años intentaba recrear la romántica vida de artista que suponía debía ser o que al menos había imaginado, pero que realmente no existía, no era real.
Pocos alumnos de la Esmeralda, muy pocos daban importancia a sacar el documento de Licenciatura porque la idea era que nuestras obras hablarían más que un simple documento, estábamos ahí para aprender técnicas, aprender historia, datos y sobre todo para competir y convivir con otros aspirantes a Artistas, pero ninguno tenía (o muy pocos, diría que menos de la mitad) la idea de tener una Licenciatura y colgar nuestros títulos en un marco para mostrarlo con orgullo a los  visitantes. Existía, sí, esa vanidosa e idealizada idea de que éramos Artistas y que no necesitábamos, como Dalí, como Picasso y otros genios,  el documento que avalara y respaldara nuestro talento; se llegaba a pensar: Cuando salga de aquí ya verán de lo que soy capaz, no necesito la escuela, basta mi talento y mi genialidad para sobresalir en el mundo del Arte.

 

¿Pero es verdad que se necesita un título Universitario o varios títulos académicos para ser un artista o es una simple vanidad personal el tener tantos y para algunos tan deseados títulos? ¿El artista se hace con títulos o con trabajo? ¿El gran artista necesita respaldar como los médicos y otros profesionales su labor o basta realmente con su empeño, talento y genio?
Ha sido una idea generalizada que el Artista es un vago porque según  los sociólogos la labor del artista es inútil en la sociedad y para algunos son parásitos improductivos que sólo se alimentan de las vanidades humanas. Suena cruel, pero es real, al menos es una idea original y más que ofensiva, para algunos como yo, resulta fascinante la idea de ser una especie de ser que alimenta las vanidades y se alimenta de éstas; pero para hacerlo muchas veces no se requiere de un respaldo académico, basta con saber darle a las personas lo que ellas desean para hacerlos felices y llenar sus egos. Lo hacen los compositores y cantantes: crean canciones que llenan vacíos de las personas, llenan espacios, momentos y situaciones, es decir: curan a base de sentimientos compartidos esos instantes humanos que son dedicados al ocio o a la reflexión personal, pero para ello no requieren: estudios profesionales sobre el comportamiento humano, ensayos y reflexiones elevadas para poder hacer y expresar una historia musicalizada de 3 minutos máximo que pueda llegar a los corazones y sentimientos de varios escuchas, tampoco requiere de un estudio Psicológico o una tabla de encuestas para saber las reacciones y posibilidades de que una canción  exitosa, escuchada y adoptada por sus admiradores, no; al compositor cantante le basta un momento de ocio, de reflexión individual, de reposo y sí…de la llamada inspiración y la canción surgirá desde lo más hondo de su alma y ser. No hablará en esa canción sobre problemas sociales (A menos que sea un cantante de protesta), no meditará sobre la situación mundial (A menos que sea un compositor algo cursi, porque reconozcamos que las canciones con labor social son regularmente muy cursis), tampoco hará un análisis espiritual a menos que requiera que la historia de su canción sea muy profunda; pero regularmente las canciones serán muy simples, muy sencillas y fáciles de comprender para que muchos las comprendan y las tomen como “suyas”. Eso hacen los compositores cantantes de éxito.

 

Supongo que el día en que se hagan canciones populares con toda la ciencia, medición, estudio y propósito específico sólo se escucharán canciones cursis aburridas y frías como esas de los grupos religiosos fanáticos que tienen como propósito hipnotizar, o como aquellos viejos videojuegos cuya música era repeticiones de ritmos para crear un ambiente adictivo; pero mientras tanto el compositor cantante seguirá guiándose, para fortuna de todos, de su corazón y por su inspiración.

 

¿Qué sucede con el artista pintor o artista visual (como se le nombra hoy día para darle más importancia o presunción)? Sucede que en un momento dado el artista quiere comparar o igualar su labor con la de los médicos o los científicos, con los abogados o especialistas; pero a  la vez quiere que su labor sea considerada un acto libre de toda convención social. Es decir: quiere pintar, que es su gusto, adicción y  placer natural pero además, infectado o invadido por la angustia social quiere justificar que su labor es como la de aquellos que se dedican a las ciencias duras, a las humanidades más especializadas y a las técnicas más complejas ¿qué resulta? Nada, intentos fallidos y poco logrados con excepciones de obras que casualmente son sólo buenas ocurrencias, pero siempre tendrán la duda y el cuestionamiento de diseñadores, ingenieros y especialistas en diversas áreas que sólo podrán dar una risa incomprensible o de ternura o incluso lástima por esos atrevimientos que muchos artistas llaman de diversas maneras: Instalaciones, arte conceptual, etc, que regularmente se quedan en simples intentos torpes de algo que un especialista pudo haber logrado de manera más eficiente. Hay artistas visuales que en un raro ataque de humildad convocan y contratan a especialistas para lograr proyectos más ambiciosos y mejor planificados, pero regularmente son minoría porque el artista tiende a la individualidad.


 

¿Qué sucede al contrario cuando un artista se dedica a crear de modo  libre y lúdico? Obras de arte, simplemente; así como el compositor cantante logra muy buenas obras cuando se deja llevar por las musas,   así el artista logrará sus mejores obras cuando deja que su espíritu no se encadene a tantas reglas inventadas sino a las reglas propias adquiridas a lo largo del tiempo, de labor y dedicación.
Por supuesto, un buen artista va a las escuelas para aprender cosas nuevas que le hagan desarrollar mucho mejor su labor, toma cursos, asiste a diplomados sobre temas que le inquietan y hace que su trabajo creativo se vea enriquecido por el conocimiento de otras áreas y técnicas, y si su deseo es avanzar en el campo de lo académico buscará un título que lo haga especialista en su área de labor y conocimiento. Es ahí donde está la diferencia entre un Artista y un  especialista y he ahí la necesidad de obtener títulos universitarios, así y sólo así, porque es sabido que cualquiera en un momento dado y con el suficiente talento podría crear obras de arte notables y quizás geniales, pero es oficio, trabajo, dedicación con lo que se logran estas grandes hazañas, a veces puede ser, que un Artista especialista pueda hacer obras notables en su concepto, labor y manufactura, pero llenas de una frialdad sorprendente, también puede ser, en comparación, que exista un artista con menos conocimientos y menos especialización que logre con un simple dibujo una obra que impresione a miles de observadores ¿Dónde está pues el secreto para el éxito económico o de trascendencia; en el título, en el oficio?.  En ambos; en el perfecto término medio porque precisamente en medio de ambas corrientes o tendencias se encuentra la labor del buen Artista.


 

Un artista que quiere volverse especialista sí deberá hacerse de títulos, diplomados y cursos para lograr ser un: Profesional Académico del Arte; mas aquellos que quieran ser sólo Artistas Profesionales deberán dedicarse a su oficio de manera constante hasta lograr casi la perfección en su labor; para eso requerirán de asimilar técnicas; estilos,  formas y materiales.
Si revisáramos la historia de los creadores de arte antiguos y contemporáneos encontraríamos que pocos han sido los especialistas y profesionales académicos, de hecho estos últimos han sido casi siempre tomados como malos ejemplos para el avance del arte, casi siempre han estado en contra de ellos los que buscan hallar nuevos caminos y expresiones, siempre ha sido la guerra contra los “académicos” porque según se dice: están en contra del avance y desarrollo del arte libre y de la expresión liberada de prejuicios, y bueno, sí, en cierto modo tenían razón todos esos vanguardistas de finales del S XIX y principios del XX, pero hay que darle su lugar a los artistas académicos que lograron grandes aportes al arte en general.  Pero no es esa la discusión por ahora; eso es para otro tema.


 
¿Es necesario que un Artista profesional se haga de títulos universitarios para ser Artista?  No, no necesariamente, hay artistas que pueden serlo sólo con oficio y eso se ha demostrado a lo largo del tiempo ¿Es necesario tener títulos universitarios para lograr un avance en el estudio del Arte? Sí, aquí sí es necesario, porque sólo un  especialista y profesional académico puede dar aportes al conocimiento del arte desde su estudio y teoría. ¿Es necesario un título para dar clases? No siempre, porque algunos maestros que tienen especialización en técnicas se hicieron a base de práctica más que de teoría; pero si se quiere ser profesor teórico del arte entonces sí, necesitaremos de un título que nos respalde el conocimiento obtenido a base de lecturas, investigaciones y escritos dedicados al arte desde el punto de vista filosófico, social o analítico. ¿Para sólo pintar se requieren de títulos? No, ni para pintar, esculpir o grabar se requieren tales documentos porque aquí sí, sólo es labor subjetiva y práctica, las teorías no sirven de mucho para quien sólo ha nacido para crear de manera lúdica, ingenua u obsesiva, todo lo que se diga, lo que sea teórico le será un tanto indiferente a aquellos que sólo se dedican a crear, pintar, dibujar, esculpir o hacer arte por el simple placer de hacerlo.


 

En realidad; cada quien es libre de dedicarse al arte de la manera que lo necesite: hay quienes desean teorizar, argumentar y filosofar, muy bien; ellos se dedicarán al estudio del arte de manera teórica y crítica, hay quienes hacen y crean sin nada más que su imaginación y sentimiento; ellos se dedicarán simplemente a crear y en muchas ocasiones sólo tomarán de las escuelas aquello que les parezca necesario en su hacer creativo, lo demás o lo olvidarán o lo tendrán como un conocimiento extra aunque un tanto apartado de su labor creativa.  Hay otros que pretenciosamente buscarán unir ambas cosas, pero, no, regularmente una de las dos tendencias ganará sobre la otra y será evidente para los observadores que su tendencia será por una corriente o ellos mismos se darán cuenta que ni una ni otra le dedican el espacio y tiempo que se necesita para lograr una labor concreta y correcta.


 

Tal vez, para no seguir dándole vueltas al mismo asunto; lo mejor es:  Decidir ¿qué se quiere ser realmente? Un teórico o un practicante, ambas labores son necesarias y apreciadas, pero si alguien quiere ser ambas cosas el mismo peso de su gusto y placer lo llevará a una sola y con el tiempo se definirá su real y verdadero interés.


 

Y para terminar de manera cruel ¿Qué le espera a aquellos que sólo se dediquen a la teoría, estudio y academicismo del Arte? Tal vez un buen empleo en alguna universidad y dar clases en sus respectivas alma mater o el reconocimiento académico, pero olvídense de la fama y fortuna que algún día se sueña de lo que se cree que debe ser un artista ¿Qué le espera a quien se ha dedicado sólo a pintar de manera libre de prejuicios y academicismos? Dos cosas, una: El éxito y la fortuna, pero a base de golpes, fracasos, esfuerzos, miserias, trabajo y dedicación…y dos: El simple fracaso y frustración si no se asimila lo duro que es intentar este camino.


Eso sí, lo que nunca se debe perder de vista es: la principal labor que es Hacer Arte