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jueves, 12 de junio de 2025

Prehistoria cómics (Todo lo publicado en este blog-3)

 


PARTE 3


Esta tercera entrega tiene un predominio de historias más relacionadas con la ciencia ficción. Igual está presente el hombre primitivo y su mundo salvaje.


La Prehistoria, un período extenso y fundamental en la historia de la humanidad, que abarca desde la aparición de los primeros homínidos hasta la invención de la escritura, representa un desafío intrínseco para la representación artística. El arte prehistórico en sí mismo, plasmado en pinturas rupestres, esculturas y grabados, constituye una ventana invaluable hacia las creencias, costumbres y la vida cotidiana de nuestros antepasados. No obstante, la recreación de este período en las formas de arte narrativo contemporáneo, como el cómic, la literatura y el cine, resulta sorprendentemente escasa, generando un vacío que merece ser explorado.
Imaginar la vida de aquellos primeros hombres y mujeres que habitaron la Tierra hace 20.000 años exige un esfuerzo considerable de reconstrucción intelectual. Las condiciones climáticas extremas, la lucha constante por la supervivencia, la dependencia absoluta de la naturaleza y el desarrollo incipiente de la cultura son elementos que configuran un escenario radicalmente diferente al actual. El arte prehistórico, como las pinturas de la cueva de Altamira o Lascaux, nos ofrece atisbos de su mundo, mostrando animales majestuosos, escenas de caza y símbolos abstractos cuyo significado aún intentamos descifrar. Estas representaciones, cargadas de simbolismo y misterio, nos invitan a reflexionar sobre la capacidad creativa y la necesidad de expresión que ya existían en el ser humano primitivo.
La relativa ausencia de la Prehistoria en el cómic y la literatura puede atribuirse, en parte, a la dificultad inherente a la narración de historias ambientadas en un período del que se conservan pocos registros escritos. La recreación de diálogos, pensamientos y motivaciones de personajes prehistóricos requiere una extrapolación considerable, basada en la evidencia arqueológica y antropológica disponible. El riesgo de caer en anacronismos o estereotipos es alto, lo que puede desalentar a algunos creadores. Sin embargo, precisamente esta libertad creativa puede ser una oportunidad para explorar aspectos fundamentales de la condición humana, como la adaptación, la cooperación, la curiosidad y la búsqueda de sentido.
En el ámbito cinematográfico, la Prehistoria ha sido abordada en contadas ocasiones, a menudo con resultados que oscilan entre la simplificación excesiva y la fantasía desmesurada. Películas como "En busca del fuego" (1981) de Jean-Jacques Annaud, se han destacado por su intento de recrear la vida de los primeros homínidos de manera realista, prestando atención a detalles como el lenguaje corporal, la tecnología rudimentaria y las relaciones sociales. Sin embargo, estas representaciones suelen estar impregnadas de interpretaciones modernas, lo que inevitablemente introduce un sesgo en la percepción del espectador.
La escasez de representaciones de la Prehistoria en el arte narrativo moderno es, en última instancia, una pérdida para nuestra comprensión del pasado y, por ende, de nuestro presente. La exploración de este período a través del cómic, la literatura y el cine podría generar un mayor interés en la arqueología, la antropología y la historia de la humanidad. Además, podría ofrecer nuevas perspectivas sobre los desafíos y las oportunidades que enfrenta nuestra especie en el siglo XXI, al recordarnos nuestros orígenes y la fragilidad de nuestra existencia. Fomentar la creación de obras que aborden la Prehistoria con rigor, sensibilidad y creatividad es, por tanto, una tarea fundamental para enriquecer nuestro patrimonio cultural y promover una reflexión más profunda sobre nuestro lugar en el mundo.





Historia del cómic latinoamericano (4) COLOMBIA

 

El cómic en Colombia, aunque no tan ampliamente reconocido como en otros países, posee una rica y fascinante historia. Sus orígenes se remontan a principios del siglo XX con la aparición de caricaturas políticas en periódicos, influenciadas por corrientes europeas y estadounidenses. Estas primeras manifestaciones, a menudo satíricas y contestatarias, establecieron un precedente para el uso del cómic como medio de expresión social y política.



El 19 de enero de 1924, en las páginas del diario Mundo al día, apareció una historieta llamada “Para los niños, Mojicón”, creada por el caricaturista Adolfo Samper. 


A mediados del siglo XX, surgieron publicaciones más orientadas al entretenimiento, con personajes autóctonos y narrativas que reflejaban la idiosincrasia colombiana. Sin embargo, la producción local enfrentó desafíos económicos y de distribución, dificultando su consolidación. A pesar de estas limitaciones, autores perseverantes lograron mantener viva la llama del cómic, explorando temas como la violencia, la identidad y la cultura popular.

En las últimas décadas, se ha observado un renacimiento del cómic colombiano, impulsado por el auge de la novela gráfica y el surgimiento de nuevos talentos. Las nuevas generaciones de autores están experimentando con diversos estilos y formatos, abordando temáticas contemporáneas y conectando con un público cada vez más amplio. Aunque aún enfrenta retos importantes, el cómic colombiano se consolida como una forma de arte vibrante y relevante, capaz de narrar la compleja realidad del país desde una perspectiva única.



Los Monos, suplemento dominical que circuló durante casi 20 años con  El Espectador. Foto:Cortesía



Los Invisibles



Cuando se cruzan los caminos de Dane McGowan, un desadaptado revolucionario, y King Mob, líder de un grupo anarquista conocido como Los invisibles, se inicia un fascinante viaje en el que la realidad desdibuja sus límites. En el camino se generan alternativas que los protagonistas de la historia deben tomar para librar la eterna lucha entre las fuerzas opuestas del orden y el caos, para muchos de nosotros imperceptibles.


Una de estas fuerzas está representada por Los invisibles, cuya misión es rescatar a la humanidad de la fuerza opuesta, llamada La iglesia exterior, cuya opresión y orgullo esclavizan a la sociedad sin que esta se de cuenta. El argumento de la obra, como podrá imaginarse, ha influenciado a muchas realizaciones audiovisuales, como el caso de la ciencia ficción wachowskiana, donde todo es posible.
Llama la atención cómo cada entrega de la serie es una radiografía de la humanidad, su evolución, sus luchas y conflictos, sus miedos y rencores, y la reiteración del valor de las ideas, pero más allá de todo, se trata de personas comunes y corrientes que tratan de luchar para alcanzar la libertad, que se puede encontrar en la mente de cada individuo. El grupo de invisibles esta integrado por King Mob (inspirado en un grupo situacionista del mismo nombre), Ragged Robin (una telépata proveniente del futuro), Lord Fanny (un chamán travestista descendiente de una larga tradición de brujos brasileños), Boy (una ex policía de Nueva York), Jim Crow (un brujo vudú, estrella de rap) y Jack Frost (anteriormente conocido como Dane McGowan y posible nuevo mesías). Juntos, estos seis personajes harán un recorrido en el que enfrentarán la metamorfosis de las ideas y la manera como estas pueden cambiar la forma en que se perciben las cosas.
Guionizada por el genio de Grant Morrison (All Star SupermanBatman R.I.P.Final CrisisLa Destrucción de GenoshaSeven Soldiersetc), Los invisibles es considerada como una serie de culto y es posible identificar una gran gama de referencias: el ocultismo de Aleister Crowley, los juegos de Philip K. Dick, la paranoia de George Orwell, el horror atmosférico lovecraftiano, filmes sesenteros como El Prisionero, objetos voladores no identificados, los rituales vudú, metamorfosis, conspiraciones gubernamentales, numerología, cosmologías gnósticas, anarquía, viajes en el tiempo, superhéroes, masonería, teorías sobre el Apocalipsis y ciertas nociones sobre las religiones prehispánicas de los aztecas y los mayas.
Esta serie modela los cimientos de una renovación, que Morrison describió así en su inicio: “Este es el cómic que he querido escribir toda mi vida, un cómic sobre todo, acción, filosofía, paranoia, magia, biografía, viajes, drogas, religión… puedes hacer tu propia lista. Y cuando este alcanza su conclusión, en alguna parte de la línea, prometo revelar quién recorre el mundo, por qué nuestras vidas son del modo que son y exactamente qué nos pasa cuando morimos.



Lady Elza: Club excéntrico

 


Lady Elza, una bella inglesa tan sofisticada como atrevida, revolotea en los brazos de un caballero inglés cuando otra amante celosa la obliga a ser olvidada por un tiempo... Para entretenerla, su primo Lord Palfy se ofrece a únete a una sociedad esotérica y tan chic: el Club Excéntrico. Para ello deberá superar el sexismo de algunos de sus miembros y cumplir con sus ritos de iniciación.



Primera prueba: ir al encuentro del espíritu del poeta desollador Bob Byron, empuñando la rima como un bisturí, en el pueblo fantasma de Ornfield... ¡Se necesita más que eso para asustar a Lady Elza!
Después de Les Rochester en Dupuis, el maestro guionista Jean Dufaux se ofrece con Lady Elza una escapada humorística, detectivesca y romántica ilustrada por la línea muy elegante y clara de Philippe Wurm.







Los habitantes de la oscuridad

El dibujo siempre cautivante de Alex Niño. Esta vez para una historia sobre dos hombres que luchan por el amor de una mujer.