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martes, 26 de agosto de 2025

El arte de la obscenidad en el cómic


"Gozar es tan necesario mi amor, gozar es tan diferente al dolor” (Charly García)


El comic es una relato gráfico  en cinco o seis páginas como mínimo en la que se puede contar una historia elaborada por un escritor (guionista) y un dibujante. Si el argumento es bueno, el dibujo es sólido y tiene algún componente de originalidad, reúne las condiciones mínimas para ser obra de arte. No importando si la historia es de suspenso, infantil, policial, histórica, romántica, erótica o porno.


Por Rubén Reveco - Editor

Si la pornografía puede ser arte es un tema complejo y polémico que ha generado un amplio debate. Tradicionalmente, el arte se ha definido por su capacidad para evocar emociones, transmitir ideas y ofrecer una perspectiva única sobre la condición humana. La pornografía, por otro lado, se ha asociado principalmente con la excitación sexual y la gratificación inmediata.
Sin embargo, algunos argumentan que la pornografía, al igual que otras formas de arte, puede ser una forma de expresión creativa. Ciertos creadores de contenido pornográfico buscan explorar temas como el deseo, el poder y la identidad a través de imágenes y narrativas explícitas. En estos casos, la pornografía puede trascender su función puramente erótica y convertirse en una forma de arte provocadora y estimulante.
No obstante, es importante reconocer que no toda la pornografía puede considerarse arte. Gran parte de la pornografía producida en masa se centra únicamente en la explotación sexual y la objetificación de las personas, sin ningún valor artístico inherente. En última instancia, la capacidad de la pornografía para ser arte depende de la intención del creador, la ejecución de la obra y la interpretación del espectador.



Milo Manara y Paolo Eleuteri Serpieri se destacan como figuras clave en el mundo del cómic erótico a finales del siglo XX. Ambos artistas italianos, Manara, célebre por su obra "Clic", y Serpieri, reconocido por "Druuna", forjaron caminos distintivos e influyentes dentro del género. Sus contribuciones no solo trascendieron los límites de la narrativa visual, sino que también consolidaron su posición como ilustradores líderes en el ámbito del cómic erótico. Gracias a sus singulares estilos artísticos y enfoques narrativos, Manara y Serpieri dejaron una huella imborrable en el panorama de la literatura gráfica.

¿Por qué nos gusta mirar o leer historias pornos?       
No nos atrevemos a confesarlo pero la mayoría, en algún momento, nos hemos sentimos atraídos por estos relatos. Queremos mirar y nuestra condición voyeurista se justifica en nuestro propio placer. Si me gusta y me hace bien es bueno. Y el placer sexual (ya lo sabemos) es algo muy “diferente al dolor”. Para esto seducimos, erotizamos e inventamos fantasías en pinturas, dibujos, literatura y cine.
El placer que nos produce una relación sexual no es comparable con nada. Nada se parece a un orgasmo. En términos científicos el objetivo de toda esta parafernalia de goce no tiene más propósito que la reproducción. Es decir, que cuando el pene entra por la vagina y deposita sus “semillitas” lo más cerca del óvulo es para hacer realidad el milagro de la fecundación y en nueve meses comenzar una nueva vida. Ahí se cumple el objetivo, no hay más.
Pero el hombre es el único animal que practica sexo sin buscar la reproducción, necesariamente. Lo hace -cuando se tiene una pareja- para sentirse deseado, acariciado y amado. Y también practica sexo en secreto, mirando y leyendo. Y el cómic y la ilustración son una buena opción.




¿Puede la pornografía ser arte?
En el cómic para adultos predominan las orgías en las cuales los atributos sexuales se exacerban en la creencia que el tamaño de lo que ven o tocan es proporcional al placer que puede provocar.
Si la mujer es hermosa y escultural, con pechos y glúteos prominentes despertará en el macho (hombre) un apetito sexual desbordante. Entonces,  el objeto de deseo será “devorado” no importando mucho los modales en la mesa. Por la otra parte,  si el hombre está “bien dotado” (pene grande o bastante más grande que la media)  no importando si el portador es feo, despertará en la hembra (mujer) el mismo efecto de descontrol. El choque de pasiones -por lo tanto- será un estallido de lujuria descontrolado, no apto para menores. No hay casi nada de romántico, sólo importa la libre expresión de las pasiones.


Arte o no arte
La cuestión de si la pornografía puede ser considerada arte radica en la definición misma de arte y en los criterios utilizados para evaluar una obra como tal. Tradicionalmente, el arte se ha asociado con la expresión de emociones, la reflexión sobre la condición humana, la innovación estética y la capacidad de generar un impacto significativo en el espectador.
El contenido pornográfico a menudo se centra en la representación explícita de actos sexuales, con una exageración de los atributos físicos y una búsqueda del placer inmediato. Esta representación, en muchos casos, prioriza la estimulación sensorial sobre la profundidad emocional o la exploración de temas más amplios.
Sin embargo, es importante reconocer que la pornografía, al igual que otras formas de expresión, puede ser producida con diferentes intenciones y niveles de calidad. Algunos argumentan que ciertas obras pornográficas pueden exhibir cualidades artísticas, como la composición visual, la narrativa, la exploración de la sexualidad humana o la crítica social. En última instancia, la valoración de la pornografía como arte dependerá de la interpretación individual y de los criterios estéticos aplicados. No obstante, es crucial diferenciar entre la pornografía que busca la mera excitación y aquella que busca trascender dicha función para alcanzar un valor artístico genuino.

"En términos generales, la pornografía se entiende como la representación gráfica o escrita de actos sexuales de manera explícita con fines de provocar un estado de excitación sexual. Obviamente esto incluye fotografías, videos, textos y, nos guste o no, dibujos e ilustraciones". (F)

En el principio, el verbo se hizo carne

Existen dos emociones que han permitido al ser humano sobrevivir como especie: el miedo y el deseo sexual. Sin el primero, nuestros antepasados habrían muerto al primer riesgo; sin el segundo, simplemente no se podrían hacer bebes. Es por ello tal vez que ambos sentimientos son denominador común en las expresiones artísticas de todas las culturas humanas que han poblado la Tierra. Y también es común que sus matices sean de los más difíciles de diferenciar. ¿Alguien puede explicar la diferencia entre horror y terror?
Hay quien dice, de manera metafórica, que terror es ir por un callejón oscuro y escuchar los pasos de un asesino, mientras que horror sería ver al asesino. En otras palabras, el terror es algo psicológico, mientras que el horror es algo más gráfico. Entre el erotismo y la pornografía podría haber una distinción parecida: el erotismo es la sugerencia de placer sexual, la pornografía es la representación explícita de dicho placer. Si nos atenemos a las definiciones de diccionario, el erotismo es la exaltación del amor físico en el arte, mientras que la pornografía es el carácter obsceno de las obras artísticas. (Seguir leyendo)


400 años navegando por el espacio


Un enorme cilindro avanza silenciosamente por el cosmos. Dentro, generaciones completas nacen y mueren sin conocer la Tierra, mientras sus descendientes serán quienes finalmente vean amanecer en un mundo alienígena.

Una travesía de cuatro siglos: proyectan una nave gigante para viajar a otro sistema solar. Un concurso internacional premió el boceto de Chrysalis, con capacidad de albergar a 2400 personas. El destino final sería un curioso exoplaneta


FUENTE:

Chrysalis es una nave generacional diseñada para un viaje de cuatro siglos hacia Próxima Centauri b con entre 1500 y 2400 pasajeros (Chrysalis) La estructura cilíndrica de 58 kilómetros de longitud fue diseñada para transportar hasta 2.400 personas durante un viaje de cuatro siglos hacia Próxima Centauri b. En un futuro que todavía parece sacado de una novela de ciencia ficción, el ser humano podría embarcarse en una travesía colosal: un viaje interestelar de cuatro siglos rumbo a Próxima Centauri b, el exoplaneta más cercano potencialmente habitable ubicado a 4,24 años luz de distancia.

Esta odisea no se realizaría a bordo de una nave común, sino dentro de una gigantesca estructura cilíndrica bautizada como Chrysalis, capaz de albergar entre 1500 y 2400 personas que vivirían, nacerían y morirían a bordo durante múltiples generaciones.

Chrysalis es la propuesta ganadora del concurso Project Hyperion, organizado por la Iniciativa para Estudios Interestelares (i4is), que buscó ideas innovadoras para diseñar naves generacionales.

El equipo interdisciplinario italiano responsable de este diseño se destacó por su coherencia sistémica y su enfoque modular, creando un proyecto que no solo aborda los retos técnicos, sino también los desafíos sociales, psicológicos y culturales que implicaría una misión semejante.

El concurso Project Hyperion, lanzado el 1 de noviembre de 2024 con una dotación de 10.000 dólares, atrajo a cientos de equipos internacionales. Los ganadores se anunciaron el 23 de julio de 2025, y Chrysalis se llevó el primer premio de 5.000 dólares.


El motor de fusión directa

La nave tiene unas dimensiones asombrosas: mide 58 kilómetros de largo, el equivalente a más de 550 campos de fútbol, y su masa total se aproxima a 2.400 millones de toneladas métricas, una cifra que supera la masa de 369 Grandes Pirámides de Giza.

Su diseño cilíndrico no es arbitrario. El extremo delantero, mucho más estrecho, minimiza el riesgo de impactos con micrometeoritos y reduce las tensiones estructurales que la nave soportaría durante las fases de aceleración y desaceleración.

La velocidad que Chrysalis debería alcanzar para completar el viaje en alrededor de 400 años es aproximadamente el 1,07 % de la velocidad de la luz, unas 17 veces más rápido que la sonda Parker de la NASA, actualmente el vehículo más veloz construido por el ser humano.

El diseño modular incluye biomas completos que producen alimentos y mantienen biodiversidad a bordo de la nave espacial (Chrysalis)


Lantern City (11)

Sander Jorve solo quiere mantener a su mujer y su hijo a salvo. Formar parte de la clase baja en Lantern City significa vivir en una oscuridad constante, a la sombra de los enormes muros de la ciudad. Mientras, la clase alta vive en una serie de enormes torres interconectadas mediante naves voladoras. Cuando el cuñado de Sander, el activista Kendal, le convence para infiltrarse en la brutal Guardia, se abre ante él un peligroso camino que pondrá a prueba sus habilidades y creencias. Todo con el fin de darles un futuro a su familia y a su gente.


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Damsels in Excess (2)

 



En la tierra de los Cinco Reinos, hace mucho tiempo que la existencia de los hombres ha sido eliminada de los corazones y las mentes de las mujeres. La princesa Bethany, gobernante de Evanfar, el reino más grande y prominente, se encuentra en el centro de una gran conspiración que no solo podría amenazar su reino, ¡sino también su vida! ¡Viaja a un lugar donde abunda la magia, los unicornios y los hurones pueden comandar ejércitos, y cinco mujeres luchan por encontrar el equilibrio y el poder en un mundo de cuento de hadas en constante cambio!





Miss Fury (6)

 



Cuando Miss Fury desarma un plan de la agencia secreta Nazi, ella es catapultada por el tiempo... o así parece. ¿Está siendo realmente arrastrada al pasado y futuro y viceversa o acaso ha perdido la cabeza?



Y si su cordura permanece intacta, ¿Cómo puede esperar una heroína solitaria terminar la Segunda Guerra Mundial por sí misma? Un conflicto que aún perdura en el año 2013!
Como testigo de generaciones de derramamiento de sangre y violencia, Miss Fury tiene mucho coraje contenido, ¡Y la rabia es un peligroso poder!