Este fragmento de "Altazor" de Vicente Huidobro nos sumerge en la psique de un ser desdoblado, confrontado con su propia existencia y la inmensidad de lo desconocido. Altazor se presenta como un ente dual, observador y observado, que se ríe de su otro yo, revelando una autoconciencia que raya en la ironía existencial.
La caída "de las alturas de su estrella" simboliza una pérdida de inocencia o un descenso a la realidad terrenal, donde el protagonista ha navegado por la vida "colgado al paracaídas de sus propios prejuicios". Esta imagen poderosa sugiere una existencia condicionada por las limitaciones autoimpuestas, una travesía no de libre albedrío, sino de ataduras.
El "ansia infinita", el "hambre eterno y descorazonado" y la "carne labrada por arados de angustia" pintan un retrato de un ser en constante búsqueda, insatisfecho y marcado por el sufrimiento. La inquietud de Altazor se manifiesta en la imposibilidad de conciliar el sueño ante la existencia de "tierras desconocidas" y "misterios que se cuelgan a mi pecho". Esta sed de conocimiento y comprensión lo impulsa a explorar lo inexplorado, a desentrañar los enigmas de su propia existencia y del universo.
Finalmente, la soledad de Altazor es un tema recurrente. La distancia insalvable "de cuerpo a cuerpo" y "de alma a alma" subraya una desconexión fundamental con los demás, una experiencia de aislamiento que lo confina a su propio ser. En este fragmento, Huidobro nos presenta a un Altazor que es espejo de la condición humana: un ser complejo, dual, en búsqueda constante, marcado por la angustia y la soledad, pero siempre anhelante de desvelar los misterios que lo rodean.
Soy yo Altazor el doble de mí mismo
El que se mira obrar y se ríe del otro frente a
frente
El que cayó de las alturas de su estrella
Y viajó veinticinco años
Colgado al paracaídas de sus propios prejuicios
Soy yo Altazor el del ansia infinita
Del hambre eterno y descorazonado
Carne labrada por arados de angustia
¿Cómo podré dormir mientras haya adentro
tierras desconocidas?
Problemas
Misterios que se cuelgan a mi pecho
Estoy solo
La distancia que va de cuerpo a cuerpo
Es tan grande como la que hay de alma a alma
Solo, solo, solo.






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