El fragmento del Canto IV de "Altazor" de Vicente Huidobro, sumerge al lector en un universo lírico donde la palabra se libera de sus ataduras convencionales para explorar nuevas posibilidades semánticas y fonéticas. A través de la técnica creacionista, Huidobro deforma y recombina vocablos existentes, creando neologismos que evocan imágenes y sensaciones inéditas.
La golondrina, figura central del poema, se desdobla en una miríada de formas: "golonfina", "golontrina", "goloncima", "golonrima", "golonrisa", entre otras. Esta proliferación de términos no solo enriquece el léxico, sino que también sugiere una multiplicidad de perspectivas y una constante transformación de la realidad. La golondrina no es solo un ave, sino un símbolo de movimiento, de llegada, de una fuerza vital que irrumpe y altera el paisaje.
La personificación y la sinestesia son recursos recurrentes en el fragmento. "La noche encoge sus uñas como el leopardo" o "el viento se hace parábola de sílfides en orgía" son ejemplos de cómo Huidobro fusiona el mundo animal y el etéreo, lo tangible y lo intangible, para crear una atmósfera de extrañeza y maravilla. La naturaleza misma cobra vida y se manifiesta de maneras insospechadas.
El poema evoca una sensación de expectativa y dinamismo. La repetición de "Ya viene viene" refuerza la inminencia de la golondrina y el impacto que su llegada provoca en el entorno. Los elementos naturales reaccionan a su presencia: las olas se levantan, la montaña siente un vahído, los hilos telefónicos se llenan de notas. Todo el universo parece vibrar al compás de este ser alado.
En síntesis, este fragmento de "Altazor" es una muestra magistral del creacionismo huidobriano. A través de un lenguaje innovador y una imaginería audaz, el poeta invita al lector a trascender los límites de la percepción convencional y a experimentar el poder transformador de la palabra. Es una oda a la libertad creativa y a la capacidad del arte para reinventar la realidad.
Viene gondoleando la golondrina
Al horitaña de la montazonte
La violondrina y el goloncelo
Descolgada esta mañana de la lunala
Se acerca a todo galope
Ya viene viene la golonfina
Ya viene la golontrina
Ya viene la goloncima
Viene la golonchína
Viene la golonclima
Ya viene la golonrima
Ya viene la golonrisa
La golonniña
La golongira
La golonlira
La golonbrisa
La golonchilla
Ya viene la golondía
Y la noche encoge sus uñas como el leopardo
Ya viene la golontrina
Que tiene un nido en cada uno de los dos calores
Como yo lo tengo en los cuatro horizontes
Viene la golonrisa
Y las olas se levantan en la punta de los pies
Viene la golonniña
Y siente un vahído la cabeza de la montaña
Viene la golongira
Y el viento se hace parábola de sílfides en orgía
Se llenan de notas los hilos telefónicos
Se duerme el ocaso con la cabeza escondida
Y el árbol con el pulso afiebrado







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