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martes, 12 de marzo de 2024

Ricardo Celma: Todo sea por el arte




Ricardo Celma es otro de los jóvenes exponentes del realismo argentino. Como muchos ha tenido que luchar contra la corriente. Ese esfuerzo y perseverancia le ha hecho merecedor de un importante reconocimiento.

 

Por Rubén Reveco - Editor

En una entrevista exclusiva para este blog, Ricardo Celma -artista argentino- dialogó sobre sus comienzos y de lo difícil que puede ser el mundo del arte si no se tiene pasión y perseverancia.
-¿A qué edad comenzó a exponer?
-Mi primer expo fue a los 11 años. Hace treinta años que hago muestras. He realizado más de cien, calculo. Contando las participaciones en ferias y muestras colectivas...
-¿Qué tan complejo ha sido abrirse paso por el mundo del arte? ¿Basta con la calidad o es necesario, también los contactos, las relaciones públicas? 
-El mundo del arte es pequeño y complejo, tuve la suerte de comenzar a "trabajar" para una galería con menos de 20 años, pero con obra decorativa a la cual ni siquiera firmaba con mi nombre. Luego comencé a tocar puertas para mostrar mi verdadera obra y ver lo difícil que resultaba. Tuve la oportunidad de estar en una gran feria, aunque la galerista al no confiar en mí, me hizo pagar el espacio de mi bolsillo, por fortuna compraron de una colección muy importante y fue muy exitosa y de allí en más, fue todo un poco menos complicado.
-¿Existe una fórmula? ¿Es importante estar en un ciudad grande? ¿Qué le aconsejaría a los más jóvenes; a los que si inician con un poco de temor en el mundo del arte?
-No hay un solo camino, cada artista llega de maneras increíblemente diferentes, pero si hay una fórmula, la veo en todos: esa fórmula es la pasión, la obsesión por lo que uno hace, no plantearse otra posibilidad que hacer lo que uno ama. No es fácil el mundo del arte, pero no es imposible, hay que ser constante, es más importante la constancia que el talento,  pero juntos son imparables.



-¿Cómo hace para criticar su propia obra? ¿Cómo es su proceso creativo; cómo se para al frente de su pintura? 
-El proceso creativo es muy trabajoso para mí, primero hay que reflexionar mucho sobre lo que uno quiere contar, luego sobre cómo lo va a contar, luego desarrollar las técnicas para hacerlo, luego visualizar las imágenes, posteriormente conseguir los modelos, pensar la composición, la luz, la estética, los detalles, pintar cientos de horas, barnizar y por último,  quedar disconforme y volver a empezar.
-Hablando de modelos, la mujer parece ser el tema central de su obra.
-Sin duda, por su belleza y su enigma, comencé pintando solo a mi esposa María Gracia, ahora uso distintas modelos, aunque todas finalmente se parecen a ella.
-La musa, la mujer, la modelo... parecieras preservar esa idea romántica de los antiguos pintores. ¿Podemos agregar el vino y  la bohemia?
-No tomo alcohol, soy muy disciplinado y ordenado en mi vida, soy un fracaso como artista para que su vida llegue al cine, trato que mi día a día sea calmo, reflexivo y lleno de trabajo, lectura y familia. Si no consigo algún escándalo importante, nadie va a leer jamás mi biografía, por eso trato de hacer cada vez un poco mejor mi obra.



-¿Se considera un profesional, vive del arte?
-Vivo del arte y la docencia, soy licenciado en arte y trato de ser muy profesional. Me considero artista con título universitario.
-En su pintura existen elementos secundarios que hace a lo decorativo (art nouveau?). ¿Ha considerado que eso podría ser un límite conceptual peligroso para su obra?
Al contrario, creo qué hay que recuperar el concepto que tienen los ornatos o decorativo, me molesta mucho tratar de seguir la moda, la rechazo, creo que en los planteos gráficos de Alphonse Mucha o William Morris hay más concepto que en muchísima de la obra contemporánea.
Si me hablas de el límite que tratan de imponer desde el establishment reprensor del arte contemporáneo, si me pone límites, pero no me interesa ser aceptado por quienes quieren imponer una moda sobre los artistas
Debemos ser libres. En arte, el capricho es ley.
-¿No hablo de los no-artistas contemporáneos, hablo del ambiente figurativo-realista (que suele ser mucho más despiadado) y que considere cierta obra sólo como "bonitilla".
-Pero mi público no son los artistas! Yo no hago pinturas para pintores! Lo peor que podemos hacer es seguir mirándonos el ombligo en las artes plásticas. Tenemos que volver a pintar para nosotros y para transmitir un mensaje a la gente común, a los que no pintan y quieren pintar, a los que quieren sentir algo frente al arte.
-¿Existe un espíritu prerrafaelista en su pintura?
-Me encantaría que así sea. Esa idea de recuperar la espiritualidad en el arte, sin perder la búsqueda de la excelencia técnica, me encanta y me motiva.
-¿Cree que la gente está necesitada de ver buena pintura; de ver exponentes con talento y pararse emocionados ante una obra de arte?
-Más que necesitados! Estamos en la era de la imagen y los artistas se esfuerzan por ser invisibles, conceptuales, agresivos e incomprensibles. La respuesta de la gente frente a la pintura sensible, con talento, con lenguaje y mensaje es muy intensa, todos menos los que manejan el mundo del arte saben que es otra cosa lo que se le pide al arte.




-¿Cómo ve el actual panorama de la pintura realista en la Argentina y el mundo?
-Tengo la sensación que está genuina necesidad de ver otro tipo de arte, distinto al que tratan de imponer, hace que aparezcan muchísimos nuevos y talentosos artistas del realismo por todo el mundo. En el MEAM, en el concurso de la TATE portrait, en San Petersburgo o en New York se ven artistas geniales, increíbles, inspiradores, creo que es una tendencia que en algún momento no la van a poder ocultar más, y nuevamente el público va a poder elegir que arte mirar y admirar.
-Quizá muchos no comprenden que el realismo no es una moda. El realismo tiene su camino paralelo y siempre está...
-Siempre estuvo, está y siempre estará, es como pedir a la música que sea conceptual y no utilice más sonidos, que la gente no aprenda a tocar un instrumento porque una computadora lo puede reemplazar, no hay fuerza o imposición que lo consiga, lo mismo pasa con la pintura.
-Me gustaría saber su relación con la fe, la religión.
-De chico era muy religioso, quería ser sacerdote o santo, luego vinieron las crisis de fe, y hoy trato de lidiar con eso y la sensación constante que no estamos solos y lo importante de creer en lo trascendente. Hoy me siento más cerca de la fe.
-¿El artista es un pequeño Dios?
-No creo que sea bueno endiosar al artista, aunque según Leonardo el pintor es amo y señor de todas las cosas, ya que, en su pequeño mundo, puede mover montañas y cambiar cielos con unas pocas pinceladas, pero también cuando logra conectar con algo más grande que el mismo, puede mostrar destellos de la divinidad. Hay unos textos hermosos de Ruskin sobre el "naturalismo místico", el encontrar a Dios en la naturaleza y buscar su belleza para que sea más fácil verlo.
-¿Cómo se ve de aquí a 20 años? Existe una posibilidad que aborde otro tipo de tema?
-Realmente no lo se, pero hoy creo que voy a seguir en la misma búsqueda, pintando y estudiando para ser mejor pintor, difundiendo el arte y escribiendo sobre estética.
-Entonces, ¿aguante el realismo?
-Si! Para mí es la expresión más elevada de la pintura de caballete, sin desmerecer todas las estéticas, el realismo requiere de la mayor disciplina y perfeccionamiento constante, aguante el arte y aguante el realismo!


El artista con su familia


















1 comentario:

  1. Gracias por hacerme conocer artistas tan talentosos de los que nunca había oído. ¡Que calidad en la obra de Ricardo Celma! Por fin resurge el arte verdadero.

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