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domingo, 30 de marzo de 2025

Alsino o el sueño de volar


Alsino, la vigencia de una de las obras más emblemáticas del chileno Pedro Prado.
El 2020 se conmemoraron 100 años de la novela que marcó la obra del Premio Nacional de Literatura 1949. El hito fue celebrado con el lanzamiento de una nueva edición del libro.


“Casi todos los pueblos tienen su niño novelado magistralmente. (…) Nosotros recibimos de Pedro Prado nuestra carne infantil en el Alsino y se la agradecemos en cuanto a criatura de ficción (…)”. 
Con estas palabras, Gabriela Mistral celebró la publicación de Alsino, novela del arquitecto y Premio Nacional de Literatura (1949), Pedro Prado (1886-1952).
La obra, que narra las aventuras de un joven que sueña con volar y que es encarcelado durante su hazaña, fue concluida por Prado un 29 de septiembre de 1920. No obstante, una vez publicada, generó un importante revuelo nacional e internacional producto del realismo y la fantasía que confluían en ella. El crítico Alone, por ejemplo, la calificó como una “novela poemática”. 
Alsino es la obra cumbre de la producción literaria de Pedro Prado. Eso es algo que él mismo señaló en una entrevista que dio en Colombia en 1927. Pero, ¿por qué es su obra cumbre? Porque en Alsino desembocan todas las búsquedas filosóficas y estéticas que Pedro Prado desarrolló en sus libros anteriores. Es una obra emblemática y lo es también para la literatura chilena del siglo XX. Tuvo un alcance internacional que no solía tener la literatura chilena”, escribió Pedro Maino, investigador y bisnieto del autor. 


Pedro Prado.
"Alsino", es una historia con un plano mítico y filosófico relevante, escrita en prosa pero cargada de un lenguaje poético y simbólico, protagonizada por un pequeño niño campesino que sueña con emular a Ícaro; se lanza de un árbol y, producto del golpe, le crece una joroba en la espalda de la cual le nacen unas alas que harán posible su anhelo de volar.



“La novela tuvo una muy buena recepción. Lo que hizo Pedro Prado fue combinar la tendencia criollista de la época con otra tendencia que había inaugurado en Chile Augusto D’Halmar, es decir, una línea literaria que tiene búsquedas más estéticas, alejadas del realismo imperante. Produjo cierto desconcierto porque fue una novela muy difícil de clasificar. En ella coexistió una veta lírica con una narrativa. Entonces, Alsino fue una obra compleja y rica en términos de tendencias literarias”, añadió. 
Alsino transcurre en Llico, caleta situada en Vichuquén, Región del Maule. De esa manera, Prado propone una historia que explora la ruralidad, reconociendo personajes que nada tienen que ver con la élite. Al respecto, Maino señaló: “A Prado siempre le interesó extender el imaginario chileno”.
Alsino ha tenido múltiples ediciones a lo largo del tiempo. Sin embargo, para los investigadores aún es necesario continuar reconociendo aquel legado que marcó un antes y un después en la literatura nacional. 


Portada de la primera edición de 1920. Ilustrada por el propio autor.

"Sólo los niños y los muchachos se burlan de mí, y me hacen saludos hirientes. Pero los amantes melancólicos, los jugadores arruinados me ofrecen con sus ojos cordial acogida, mientras se acercan cautelosos a tocar (sus alas) lo que ellos creen de buen augurio".




Portada de la última reedición de 2020.



La concreción del anhelo: Alsino y la superación humana

Por Rubén Reveco - Editor


Desde temprana edad, la obra de Pedro Prado, ha resonado profundamente en mi interior, personificando el deseo primordial de trascendencia que embarga a todo ser humano al contemplar la grácil danza de las aves en el firmamento. Más allá de la mera admiración estética, este espectáculo alado evoca la aspiración intrínseca a liberarnos de nuestras ataduras, a superar las barreras que nos impiden alcanzar nuestro máximo potencial. La infancia, fecunda en imaginación y carente de la cautela impuesta por la experiencia, suele ser el escenario de estas fantasías. Soñamos con la invulnerabilidad de los superhéroes, con la capacidad de desafiar la gravedad y dominar los elementos. Sin embargo, la barrera entre la fantasía y la realidad se impone, y la sensatez nos disuade de emular las hazañas imposibles que pueblan nuestros sueños.
Mientras que la gran mayoría de nosotros nos contentamos con la contemplación pasiva de la posibilidad del vuelo, Alsino, el personaje central de la obra, encarna un paradigma distinto. El niño campesino no se limita a soñar; se atreve a intentar, a desafiar las leyes de la física y las limitaciones impuestas por su propia naturaleza. Y es precisamente en este acto de audaz intento donde radica la profunda diferencia entre Alsino y el resto de los mortales. No se conforma con la ensoñación infantil, sino que se lanza a la conquista de sus aspiraciones, enfrentando el riesgo y la incertidumbre con una valentía admirable.
El clímax de la historia, el instante en que Alsino efectivamente logra volar, representa la culminación de esta ambición y la validación de su perseverancia. Este vuelo, más allá de un simple acto físico, simboliza la superación de las propias limitaciones, la ruptura de las cadenas que nos atan a la mediocridad y la liberación del espíritu humano. Alsino nos enseña que la materialización de nuestros sueños no reside en la mera fantasía, sino en la acción constante, en la voluntad inquebrantable y en la audacia de desafiar lo aparentemente imposible. Su vuelo, finalmente, se convierte en una poderosa metáfora de la capacidad inherente en cada uno de nosotros para trascender nuestras propias barreras y alcanzar las alturas que anhelamos.

Así describe la abuela a sus nietos: "¡Como hijo de borrachos, eres triste, Alsino, y como eres triste, te quedas pensando! No todos los hijos de borrachos son así: tu hermano es callado. Poli es torpe y flojo. ¿No se pasa los días tendido en la arena, durmiendo? Tu hermano duerme las borracheras de tus padres. Cuando a ti te engendraron, ellos estaban en el comienzo de esa mala vida..."

Ilustraciones para "jugadores arruinados"









La obra de Pedro Prado, "Alsino", nos sumerge en un mundo de sueños y aspiraciones, donde el protagonista se enfrenta a la desolación de no ser aceptado por su diferencia. Alsino, un niño campesino, anhela volar, superar sus limitaciones y alcanzar un estado de libertad que solo las aves parecen poseer.

Desde mi juventud, esta historia ha resonado en mí, ya que todos hemos sentido en algún momento el deseo de volar, de escapar de nuestras propias limitaciones y alcanzar la libertad que solo el cielo parece ofrecer. Sin embargo, la mayoría de nosotros nos contentamos con fantasear sobre ser superhéroes, sin atrevernos a dar el salto hacia lo desconocido, como lo hizo Alsino.


1 comentario:

  1. Hola Graciaas POR TANTO, te confieso que yo muchas veces SOÑÉ que volaba, era fantástico, con el tiempo disminuyeron esos sueños pero aun los recuerdo, eran vividos, veía las calles y las montañas de mi ciudad SALUDO CORDIAL y de nuevo gracias.. curioso, soy arquitecto también sera típico de la profesión JAJA

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