El texto (o diálogo) no es necesario para expresar lo dura que era la vida en otros tiempos.
.
sábado, 7 de marzo de 2026
Cuando pienso...
La caída de las torres
Caza es uno de mis ilustradores preferidos, estoy seguro que cuando escribió y dibujó esta historia a fines de los años '70 nunca imaginó que su título sería premonitorio de lo que ocurriría en el 2001. Aunque las motivaciones de los terroristas son diferentes, sus torres son muy parecidas a las del World Trade Center de Nueva York. Creo que nuevamente la realidad superó con creces a la ficción.
Sandro Bastioli: El arte del siglo XXI
Sandro Bastioli nació en Spoleto en 1949. Se trasladó a Suiza desde muy joven y comenzó a pintar de forma autodidacta. De regreso a Italia, se instaló en Milán y perfeccionó su innata tendencia artística asistiendo a la Academia de Pintura de Bovisio Masciago (Milán) donde mejoró la técnica. Realiza desnudos, paisajes de Umbría, bodegones, con los que se da a conocer.
Actualmente Sandro Bastioli vive en Spoleto y trabaja en un pequeño estudio de arte en Via di Fontesecca, en el corazón del centro histórico.
Máximo Chambónez: Carrera de monopatines
El nombre ya lo dice todo. Es el máximo, el más grande de los chambones. Chambón, según el diccionario significa: "persona de escasa habilidad o poco hábil en cualquier arte o facultad" y esta definición retrata de cuerpo entero a este personaje ingenuo, aunque de buenas intenciones, al cual nada le sale bien.
Máximo Chambónez fue creado por el genial Themistocles Lobos, (Themo Lobos, el padre de Mampato, Ogú, Alaraco y otros personajes inolvidables del cómic chileno). Las aventuras de Máximo han sido publicadas en diversos medios de comunicación tales como la revista Mampato durante la década del 70, el suplemento de historietas del diario La Tercera en el año 1980 y la revista Cucalón del propio Themo Lobos a comienzos de la década del 90.
Los cómics de Máximo Chambónez están ambientados en el ficticio pueblo de Piduquén, un pueblito del sur de Chile, tal vez inspirado en el río Piduco de la séptima región. Acompañan al personaje principal dos personajes secundarios de gran importancia: El abuelo de Máximo, un viejito pelado bueno para meter en líos a su nieto y el alcalde de Piduquén, un gordito chico, calvo y de bigotes, quien a menudo termina sufriendo las consecuencias de los accidentes provocados por Máximo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





















