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jueves, 30 de abril de 2026
Ogú, enamorado
Las sagas de Troels
Henga, el cazador
En este mundo cruel y salvaje vive Henga , un guerrero que buscará su origen a merced de pelear contra una inteligencia superior que tendrá la clave de su propio destino y el de la raza humana.
Altamente recomendable si te gusto Bárbara (si no, también) veremos un guerrero de la aventura fantástica, con los tópicos de siempre pero diferente.
Henga es un tipo inteligente que además de la fortaleza de su cuerpo usa la fortaleza de su astucia y lógica.
Antonio López García: Realismo espectral
Todo el arte del siglo XX, prosigue, «precisa de un guionista». ¿Ejemplos? Picasso, Giacometti, Lucien Freud…
"1919" (ALTAZOR, mis canciones y la IA)
Un eco de esperanza en la desolación: Análisis de "1919".
La canción se erige como un grito desgarrador y esperanzador desde el corazón de la desolación. A través de imágenes sombrías y un lenguaje cargado de simbolismo, el autor nos sumerge en un invierno tanto literal como metafórico, donde la guerra ha dejado una profunda cicatriz. La ropa que huele a "metal mojado," las "cruces" que se amontonan y los "trenes regresan vacíos" pintan un cuadro de pérdida y desolación.
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Sin embargo, en este panorama desolador, emerge un atisbo de esperanza. La insistencia en la espera, en "la esperanza, la única esperanza," se convierte en un leitmotiv que resuena a lo largo del poema. La figura de los "obreros" que han comprendido que "el pan no nace en los palacios" representa una fuerza naciente, una conciencia colectiva que aprende a decir "Nosotros" y a desafiar el orden establecido.
El "yo" poético, identificado como Altazor, se presenta como una figura compleja y contradictoria. Un ser que ha caído "de la altura de su estrella," atrapado en sus propios prejuicios y temblando de una mezcla de orgullo, miedo y risa. Altazor se convierte en un símbolo de la condición humana, vulnerable y contradictoria, pero también capaz de un "ansia infinita."
Finalmente, el poema concluye con una sensación de inminencia y urgencia. El autor, hablando desde "mil novecientos diez y nueve," presagia un futuro incierto y una "caída recién empieza." Sin embargo, la invitación a traer "sus manos y sus errores, la rabia" sugiere que la esperanza reside en la acción colectiva y en la capacidad de construir un futuro mejor sobre las ruinas del presente. En definitiva, "1919" es una canción que, a pesar de su tono sombrío, resuena con una poderosa llamada a la esperanza y a la acción.













