Xena, la princesa guerrera, es una de mis preferidas. Una poderosa princesa forjada al calor de la batalla, el poder, la pasión y el peligro. Su valentía cambiaría al mundo.
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martes, 5 de mayo de 2026
Crónicas del Apocalipsis
Esta serie se publicó en las revistas Nippur Magnum entre los años 1996 y 1997, con textos de Emilio Balcarce y dibujos de Juan Zanotto.
FUENTE
Robin de los bosques: El árbol del ahorcado
Guión del francés Jean Ollivier (1925-2005). Dibujos del portugués Eduardo Coelho (1919-2005) quien utilizaba el seudónimo de Martín Sièvre. Tres fueron los primeros dibujantes que tuvo la serie: Lucien Nortier, Christian Gaty y Charles Kiefer (entre 1965 y 1969), y la continuó Eduardo Coelho (entre 1969 y 1975).
Robin de los Bosques es una leyenda que cuenta las aventuras de este héroe y forajido del folklore inglés medieval. En la Inglaterra medieval, todo individuo que se oponía a los edictos reales era considerado un forajido.
Robin Hood, llamado Robin Longstride o Robin de Locksley, fue un joven de gran corazón que vivía fuera de la ley, escondido en el Bosque de Sherwood, cerca de la ciudad de Nottingham. Era el mejor arquero de la región, leal al Rey Ricardo, defensor de los pobres y oprimidos, luchaba contra el sheriff de Nottingham y el príncipe Juan sin Tierra, quienes utilizaban la fuerza pública para acaparar ilegítimamente las riquezas de los nobles y de todo aquel que se les oponía.
Son estas aventuras las que toma el francés Jean Ollivier para crear los guiones de su obra y hacer más cercana la literatura a los jóvenes. En lenguaje moderno diremos que es una “secuela” de la saga original.
Robin de los Bosques apareció en Mampato a principios de los setentas donde se publicaron tres de sus historietas, Robin de los bosques (1) El señor rojo, luego siguió con Robin de los Bosques (2), y por último, Robin de los Bosques (3) El árbol del Ahorcado, que muestran el talento de Ollivier y Coelho. (Fuente)
Robin de los bosques 3 El Arbol del Ahorcado
"El Hurgador", entrevista a un bloguero como yo
Entrevista publicada originalmente en el blog "El arte de Rubén Reveco", ilustrada con imágenes de "El Hurgador".
Se llama Javier Fuentes. Nació en Montevideo, Uruguay, en 1963 y vive en Tenerife, España, desde el 2000.
Estudió dos años de bibliotecología en la Universidad de Montevideo, y desde hace 9 años trabajo como personal de información de un hospital de España.
En su tiempo libre se dedica con pasión a El Hurgador, un blog que ha ganado un merecido prestigio en el mundo de habla hispana.
Con esta entrega, iniciamos un ida y vuelta con los colegas que difunden el arte, en especial esos que rinden homenaje al talento.
Por Rubén Reveco - Editor
Es fácil y gratificante empezar con un blog de arte, lo difícil es mantenerlo. Muchas veces dudas si vale tanto esfuerzo ad honoren. En este tiempo he conocido muchos que han abandonado lindos blogs, bien diseñados, textos bien redactados, con buena información; pero que después de algunos meses "lo cierran" porque no generan la respuesta esperada.
Primero desde "Resistencia Realista" y luego desde "El arte de Rubén Reveco" he conocido a muchos artistas y blogeros tan perseverante y testarudo como el que suscribe. Cuando están sintiendo que es demasiado el esfuerzo invertido les llega un comentario estimulante de cualquier parte del mundo y continúan y se esfuerzan para no repetirte, mantener el nivel y llenar las expectativas de sus lectores que a través de estas páginas han descubierto que hay otra forma de hacer arte; o que ha sido la de siempre y seguirá siendo la que muchos queremos.
Javier Fuentes es uno de ellos.
Javier Fuentes es uno de ellos.
-¿Por qué tu blog está dedicado al arte?
Porque me interesa. Disfruto mucho con él, y me place poder compartir y aprender con gente que disfruta tanto como yo.
-Eres un artista o un admirador del arte?
Admirador.
-¿Qué responsabilidad le atribuyes a las redes sociales en su difusión?
Mucha. Las redes sociales han puesto el arte al alcance de mucha gente que probablemente de otra manera no le prestaría atención, y eso estimula la curiosidad. Para los que ya somos aficionados, es una manera de estar constantemente al día y conociendo nuevos artistas y propuestas.
Wilhelm Lehmbruck, escultor alemán nacido en 1881.
Tunga: El dios del fuego
"Tunga y el dios del fuego", corresponde al
segundo volumen publicado por Mampato y que en su edición original en la
revista Tintin corresponde a la tercera aventura, publicada allí a
partir del 25 de diciembre de 1962.
Con
guion de Jacques Acar y el dibujo de Edouard Aidans, esta historia de
Tunga es muy buena. Si la primera aventura (La horda maldita) era una
suerte de recreación de uno de los más antiguos y poderosos mitos: el de
los hermanos enfrentados en una rivalidad que lleva peligrosamente a la
violencia fratricida; en ésta Acar y Aidans nos hablan del valor de la
amistad, de la solidaridad, de la lealtad y de la importancia que la
colectividad tiene en relación al individuo. La amistad de Tunga con
Tao, quien poco antes se convertía en el dueño de la vida del ghmur,
constituye el núcleo sobre el que gira esta historia. En la época en que
está ambientada esta historia, la colectividad lo era todo y el
individuo sólo constituía una condición para aquella. Así, el padre de
Tao, ante la captura de su hijo en manos de los hombres del fuego,
sostiene que "no importa su vida con tal que la horda sobreviva". Pero
Tunga, en quien el proceso de individuación parece ser más propio de la
modernidad que del paleolítico, decide salvar a Tao a como dé lugar.
Hay detalles interesantes en esta historieta. Por ejemplo, los ghmur no conocen el dominio del fuego porque Tunga lleva consigo un depósito en el que echa las brasas ardientes de las fogatas que hace, de manera de poder recurrir a ellas cada vez que necesita nuevamente hacer fuego. Entre paréntesis, supongo que en la escena en que está comiendo la carne del carnero que capturó, esa carne se la come cruda ¿no? A ver si quien la lea lo confirma.
Tunga tampoco conoce el tipo de casas que construyen "los hombres del mar", como llama él a quienes forman parte de una típica cultura lacustre de aquellas épocas, y que vivían en palafitos. Tampoco los ghmur conocen el uso de bebidas alcohólicas, ni los volcanes; pero sí saben del valor de la lealtad y eso Tunga lo demuestra con creces.
Hay detalles interesantes en esta historieta. Por ejemplo, los ghmur no conocen el dominio del fuego porque Tunga lleva consigo un depósito en el que echa las brasas ardientes de las fogatas que hace, de manera de poder recurrir a ellas cada vez que necesita nuevamente hacer fuego. Entre paréntesis, supongo que en la escena en que está comiendo la carne del carnero que capturó, esa carne se la come cruda ¿no? A ver si quien la lea lo confirma.
Tunga tampoco conoce el tipo de casas que construyen "los hombres del mar", como llama él a quienes forman parte de una típica cultura lacustre de aquellas épocas, y que vivían en palafitos. Tampoco los ghmur conocen el uso de bebidas alcohólicas, ni los volcanes; pero sí saben del valor de la lealtad y eso Tunga lo demuestra con creces.
Fuente: Yo soy de la generación Mampato
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