
Conocer la obra de este dibujante en los años ´80 significó para mi uno de los eventos más importantes de mi vida artística. Además de su prolífera producción, permitió que el cómic pase de una etapa adolescente (entretención para niños) a una etapa adulta. Después de Moebius, ya nada sería como antes.
Jean Giraud
(8 de mayo de 1938-10 de marzo de 2012)
Jean Giraud (1938-2012) fue un historietista e ilustrador francés, que se dio a conocer con el seudónimo Gir y el western El Teniente Blueberry en 1964, para luego revolucionar la historieta de ciencia ficción de los años 1970 y principios de los 1980 con el seudónimo de Mœbius y obras como El garaje hermético (1976-1979) o El Incal (1980). Tal fue su fama, que los medios de comunicación de su país llegaron a clasificarlo como compañero de los llamados nuevos filósofos franceses (nouveaux philosophes).
Moebius, dibujante, soñador y explorador del inconsciente
Guzmán Urrero
A lo largo de su trayectoria, Jean Giraud (Nogent-sur-Marne, 1938-París, 2012) se enredó en la madeja de sus dos identidades: la de Moebius y la del Gir «realista» que firmó las historietas del El Teniente Blueberry. De un modo sutil pero efectivo, dividió su universo entre ambos planos. Por un lado, era un artista clásico, y por otro, un soñador que daba rienda suelta a una fantasía simbolista, cargada de poesía y alucinación, como se advierte en Arzach (1975), El garaje hermético (1976) o El Incal (1980).
Autor precoz, publicó a los dieciocho años la historieta Frank y Jeremie en la revista Far West. Tras conocer a Joseph Gillian, «Jije», ingresó en otra publicación mítica, Spirou. Poco después, emprendió su colaboración con Jean-Michel Charlier. ¿El resultado? La ya mencionada saga de Blueberry, cuya primera entrega apareció en las páginas de Pilote allá por 1963. Pasó una década y Giraud se vio inmerso en el experimentalismo de los setenta. Fue entonces cuando su estilo de línea clara y su conocimiento de la ciencia ficción quedaron plasmados en la obra de su alter ego, Moebius. En todo caso, este periodo no se explica sin ese grupo de ilustradores y artistas –Jean-Pierre Dionnet y Philippe Druillet entre ellos– que acabó llamándose Los Humanoides Asociados (Les Humanoïdes associés) y que se congregó desde 1975 en la revista Métal Hurlant.