La Ciudad es fantástica e increíble, como todo lo que en ella sucede. Una metrópolis monstruosa, infinita y sin nombre en la que todos sus habitantes son náufragos dementes: hombres y mujeres que se han perdido en alguna parte del mundo lógico, para aparecer vagando en este infierno.
La Ciudad es demente e implacable, una realidad alterna, un punto de intersección donde se entrecruzan y mezclan todos los continums espacio/tiempo de la Tierra. Los protagonistas de esta historia son Jean y Karen, apenas dos de los tantos miles de náufragos que han quedado atrapados en este laberinto urbanístico. Sus desventuras son narradas en doce episodios, siendo el ultimo de estos, "La Salida Final", un obvio homenaje de Barreiro y Giménez para Oesterheld y su obra. En lo que parece ser su última aventura, Jean y Karen arriban al centro de la Ciudad, lugar donde se supone existe la única salida para aquel absurdo e irracional sitio. Justamente allí se encuentran con Juan Salvo, otro náufrago y prisionero que arribó a la Ciudad de la misma forma que lo ha hecho antes en otros universos paralelos. Así nos enteramos que en su infinito peregrinar por el tiempo y el espacio el Eternauta ha conocido los mundos alternos más increíbles. Una Tierra donde Hitler ganó la guerra y el Orden Nazi gobierna mundialmente. En otra oportunidad llegó a ser miembro del primer vuelo interestelar a Próxima Centauri, como así también colono en una ciudad submarina. Fue esclavo en una Tierra dominada por robots e incluso navegante de veleros en un mundo donde la tecnología no había tenido prácticamente desarrollo.
Mañana Parte 2









































































































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