Giovanni Batista Velluti
Todavía a comienzos del siglo XX se practicaba este procedimiento para mantener la riqueza de voces del coro de la Capilla Sixtina de Roma. Este mismo procedimiento de la castración fue seguido también por los amantes de la ópera, que preferían más que ninguna otra las voces de los llamados castrati ("castrados"), es decir, muchachos emasculados en su adolescencia para conservar su voz de soprano o mezzosoprano. En España, por ejemplo, fue famoso el italiano Carlos Croschi, conocido como Farinelli, que dirigió el Teatro del Buen Retiro. El último castrado, Giovanni Batista Velluti, murió en 1861.
Se dice que podían tener amantes, tener relaciones con fanáticas, que los idolatraban.
ResponderEliminarQue esa condición, nada deseable en los parametros actuales, no era obstáculo