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martes, 24 de marzo de 2026
Los hermanos Pincheira (la historieta)
Cómic publicado en el diario chileno Las Últimas Noticias.
Tras la victoria patriota y la declaración de la independencia de Chile,
parece que el país inicia un periodo de paz y prosperidad; sin embargo,
con el paso del tiempo comenzarán a aparecer los problemas. Uno de los
más serios fue la existencia de grupos de ex realistas que deambulan por
el sur saqueando haciendas y poblados. El grupo más importante era el
de los hermanos Pincheira.
El primer torneo de gladiadores y las mejores ilustraciones
La primera vez que se ofreció en Roma un torneo de gladiadores fue por iniciativa de los hermanos Marco y Décimo Bruto, durante los funerales de su padre, que se celebraron en el año 264 a. de C., cuando ya habían transcurrido casi 500 años desde la fundación de la ciudad.
En aquella ocasión combatieron tres parejas. Sin embargo, cien años después, para honrar la memoria del padre del general Tito Flamíneo (230-175 a. de C.), el número de los combatientes aumentó a 74, que lucharon durante tres días consecutivos. Julio César (100-44 a. de C.), en los últimos tiempos de la República, llegó a presentar en un solo torneo a 320 parejas.
César Octavio Augusto (63 a. de C.-14), pocos años después, organizó durante su reinado ocho juegos circenses en los que combatieron unos 10.000 hombres.
Batiendo todas las marcas, el emperador de origen hispánico Marco Ulpio Trajano (53-117) hizo luchar a 4.941 parejas durante 117 días consecutivos. Pero la progresión no se detuvo ahí: el emperador Cayo Aurelio Valerio Diocleciano (h. 243-313?) llegó a ofrecer espectáculos nocturnos y, falto de otras novedades, hizo combatir entre sí a pigmeos y mujeres. Estos excesos resultarían, sin duda, carísimos, pues se ha calculado que, durante toda la historia del circo romano, un combate de gladiadores medio supondría unos gastos alrededor de 10 mil euros actuales.
Alexandre le Grand (Cómic en francés)
Conquistador nato, brillante estratega, rey divino... no faltan superlativos para designar a quien hizo del pequeño reino de Macedonia el mayor imperio que el mundo haya conocido. Una ambición desproporcionada, marcada por el deseo de unificar el mundo griego y la civilización persa. Pero una aspiración ilusoria, porque como todo hombre excepcional, Alejandro Magno fue admirado... pero también odiado.
Bouncer (1) Un diamante para el Más Allá
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