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sábado, 25 de julio de 2026

Jorge Pérez del Castillo: Por arte de magia (Almansor)


Reconozco que la primera vez que vi las ilustraciones de Jorge Pérez del Castillo en la revista Mampato (1971) no me gustaron mucho. Eran tan laxas, simples y sintéticas que a mí -acostumbrado al detalle realista- me daba la impresión de estar más ante un boceto que ante un dibujo debidamente acabado. Pues bien, estaba muy equivocado, este artista fue el más grande y original de los ilustradores del siglo XX en Latinoamérica.

Jorge Pérez del Castillo nació en 1923 en la localidad chilena de Chillán, aunque posteriormente se trasladó junto a su familia a la capital, Santiago. Influenciado por el ambiente familiar (sus padres eran artistas trashumantes de origen andaluz) abrazó con dedicación el dibujo, disciplina en la que no realizó ningún estudio regular. Luego de desempeñar distintos oficios, en 1943 comienza a colaborar en la revista infantil El Cabrito.

Las escasas perspectivas que le ofrecía su país natal lo decidieron a trasladarse a la Argentina donde su compatriota Raúl Manteola (retratista de gran fama que por entonces realizaba las portadas de la revista Para Ti) lo recomendó a Ramón Columba, gestión que le permite a partir de 1944 comenzar a colaborar en El Tony y un año después en Intervalo, revista a la cual estuvo dedicada la mayor parte de su producción a lo largo de un cuarto de siglo. Paradójicamente, la serie que lo hace conocido en Argentina, y que constituye un punto de referencia de su carrera, no la realizó en Columba sino durante su fugaz paso por Patoruzito, donde sobre guiones de Leonardo Wadel (que lo recuerda como alguien “flaco, bajo, pálido, simpático” y lo llama “el chilenito de la mágica pluma”) dibujó “Conspiración en Venecia”, logrando con su dibujo captar fielmente el espíritu del argumento.

En 1948, animó a su hermano menor Arturo (nacido en 1925) a trasladarse a Argentina, comenzando así una carrera que haría a este conocido y reconocido internacionalmente, sobre todo por sus dibujos de temas del Oeste.




Skorpio N° 213: El extranjero (y otras historias)

Skorpio fue el título de dos revistas de historietas, una editada primero en argentina, ya extinta, y la posterior, publicada en Italia.


Subtitulada elocuentemente El mundo de la gran historieta, fue publicada por la Ediciones Record entre 1974 y 1996, alcanzando los 235 números. Estuvo dirigida por Alfredo Scutti. ​Por el personal de la revista pasaron Juan Zanotto, Diana Martinovic, Miguel Rep, Ana Berrondo, Merdeces Molina de Izzo y Jorge Repiso.













Demasiado humano (Revista Cimoc)



Historias breves dibujadas y escritas por españoles. Xavier Musquera es uno de los exponentes más interesantes en el mundo del cómics e ilustración.


Xavier Musquera

Xavier Musquera publicó sus primeras ilustraciones a la edad de dieciséis años. Dibujó sus primeros tebeos para sellos como Toray y Ferma, sobre todo historietas de wéstern o bélicas. Luego, participó como ilustrador en la revista Terror Fantastic (realizó la portada a todo color del número 15, de diciembre de 1972) y también colaboró con algunas ilustraciones interiores . Otras portadas que hizo fueron las realizadas para la colección Terror y Espanto de Ediciones Dronte. Para la revista Cimoc dibujó varias historietas.
Después de este rodaje como dibujante comenzó a producir material para el Reino Unido a través de agencia, para el sello D C Thomson concretamente. También dibujó para Italia, para el grupo Mondadori, y para Francia: en 1974 creó la serie Le Vicomte para el tebeo para adultos de Arédit titulado La Louve de Sainte-Aube. A partir de esta última participación, Musquera se especializó en cómics para adultos de carácter sicalíptico o erótico, usando por lo común el seudónimo Chriss, hasta llegar a convertirse en un artista habitual para los editores de Elvifrance y Campus. Durante la década de los ochenta trabajó en este subgénero para varias colecciones (Dossier X, Série Jaune, Série Rouge y otras), siendo sus series más celebradas Angie y Miss Bondie, destinadas a la cabecera Bédé Adult (luego serían recogidas en álbumes por Création Art Press). En la década de los noventa, Musquera continuó trabajando para Création Art Press y también con Média 1000, además, realizó Tour du Monde en 80 Jours y Le Voyeur para Glénat en 1991 y 1996.
En paralelo a su actividad con este tipo de cómics, Musquera creó historietas de género histórico a principios de la década de los ochenta. Comenzó con una adaptación al cómic del Antiguo Testamento para Hachette, seguida de cómics para la colección Larousse, como Les Grandes Batailles de l'Histoire. También colaboró con guionistas francobelgas, como Stephen Desberg (Envahisseurs sur Janus, Deligne, 1981), AP Duchâteau (Peggy Press, Deligne, 1984) y Jean Dufaux (Melly Brown en Tintin , 1984-87 y Lucius). Además, produjo Omega para Deligne (1982) y Persée para Glénat (1984). Con posterioridad, colaboró con Duchâteau en 1989, con tres adaptaciones de Monsieur Wens, de Stanislas-André Steeman.
Después de muchos años trabajando en Bruselas, regresó a España donde continuó su producción de cómics para adultos para Cartoon Cómics. Sus últimos trabajos aparecieron en 2009 en la revista Enigmas.
Musquera también trabajó como ilustrador publicitario y llegó a escribir algunos libros sobre ciencias ocultas: Ocultismo medieval, Cátaros, El Secreto del pergamino, Asturias mágica o El despertar del hombre, entre otros. (Fuente)




Bernardo Torrens, dibujante y pintor español



Podemos decir que este es un pintor (¿dibujante?) español célebre no sólo por la calidad de su propuesta sino que, también, por la calidad de su obra. Si bien el desnudo -como tema- es muy seductor para el artista, para la que modela y para el público que observa, por momentos hay una sobre oferta. Sin embargo, este artista ha propuesto algo muy personal e inconfundible: la iluminación y la asepsia cromática.

En una entrevista exclusiva para este blog, Torrens dialogó sobre arte y realismo.



Por Rubén Reveco


-Después de la hecatombe hace un siglo del arte realista por la irrupción del arte abstracto, ¿considera usted que el arte realista está de vuelta o nunca se ha ido?
-Yo no lo considero una hecatombe, mas bien una exploración de nuevos caminos y formas de expresarse que han aumentado mucho nuestra perspectiva del arte. Obviamente esto conllevo una menor presencia del realismo como lenguaje de expresión artística no solo fagocitado por los “nuevos ismos” sino, también, por la poca calidad de la obra que se hizo durante ese largo periodo desde el punto de vista de pintura realista. Nunca desaparecido como tal expresión pero si tuvo que buscar su sitio en el mundo del arte.
-¿Y cuál es el sitio que ha ocupado su obra?
-No puedo contestarte a eso. Cuando mi obra este terminada corresponderá a los demás situarla donde se merezca.

25 de julio de 1278: Batalla de Algeciras


La batalla de Algeciras, óleo elaborado por Alfred Morel-Fatio en el siglo XIX.

El 25 de julio de 1278, en Algeciras ―en el marco de la Reconquista española― el Emirato de Granada y la dinastía maránida vencen al reino de Castilla en la batalla de Algeciras.



La batalla de Algeciras fue un enfrentamiento naval ocurrido el 25 de julio del año 1278 entre una flota de la Corona de Castilla, dirigida por el almirante Pedro Martínez de Fe, y otra de los benimerines, acaudillada por Abu Yaqub Yusuf en el contexto de las expediciones de estos últimos a la península ibérica. El encuentro, que tuvo lugar en las aguas del estrecho de Gibraltar, se saldó con una victoria musulmana.

Historia

En 1275 el sultán merínida Abu Yusuf Yaqub ibn Abd Al-Haqq desembarcó en la península al mando de un ejército con el fin de ocupar la estratégica plaza de Tarifa.

En el 1278 el rey Alfonso X de Castilla envió una potente flota desde Sevilla con el fin de someter a bloqueo dicha plaza. La flota, formada por más de cien barcos de diferentes tipos y apoyada por la Orden de Santa María, fue puesta al mando del almirante Pedro Martínez de Fe. Mientras tanto, el sultán benimerín se dispuso a formar una flota de 72 barcos con la que contrarrestar a la flota castellana. A la flota merínida se unieron 12 barcos enviados por el sultán de Granada.

Una vez reunida dicha flota y tras averiguar el mal estado en el que se encontraba la flota castellana y sus tripulaciones, sometidas a una epidemia de escorbuto, decidió lanzarse al ataque. El 25 de julio se libró frente a Algeciras una gran batalla naval que concluyó con la práctica destrucción de toda la flota castellana.

Gran parte de la responsabilidad de la derrota castellana fue del infante Sancho, que al apropiarse de los fondos destinados a sufragar a la flota la condenó a padecer graves problemas de abastecimiento. Sin embargo, el rey Alfonso X dejó sin castigo la actitud del Infante haciendo recaer las responsabilidades de dicho acto en el almojarife judío Yishaq de la Maleha ordenando su destitución y posterior ejecución.





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