.

sábado, 24 de febrero de 2024

Apeles: Zapatero a tus zapatos

Un zapatero le indica a Apeles un error de diseño de una sandalia pintada por el artista. Apeles fue uno de los más queridos y afamados pintores de la Edad Antigua. Nació en Colofón, en el año 352 a. C.; y falleció en Cos el 308 a. C.

 Se cuenta de Apeles que era bastante receptivo y abierto a la crítica constructiva. Según recoge Plinio el Viejo,​ en una ocasión un zapatero se dio cuenta de un error cometido por el pintor en los zapatos de una figura de un cuadro y lo criticó. Apeles corrigió el error de inmediato. Envanecido el zapatero, hizo otra observación sobre las piernas, a lo que el artista contestó: «Ne supra crepidam sutor judicaret», es decir «El zapatero no debe juzgar más arriba de las sandalias», frase que ha quedado reducida al dicho español: «Zapatero, a tus zapatos».


Pintura mural de Pompeya donde se cree que se representa la Venus Anadiomena del pintor Apeles.

Se pensó, basándose en los escritos de Ovidio y de Plinio el Viejo,​ que habría nacido en Cos el año 352 a. C., aunque según Estrabón era de Éfeso​ y, según la Suda, habría nacido en Colofón. Fue discípulo del artista Pánfilo de Anfípolis, en Sición. Apeles fue el pintor elegido por Alejandro Magno para perpetuar su imagen. Alejandro era consciente del poder de propaganda que puede tener el arte y supo muy bien controlar la reproducción de su efigie, cuya realización sólo autorizó a tres artistas: un escultor, un orfebre y un pintor. Los biógrafos de Alejandro cuentan que este tenía en gran aprecio al pintor, y que visitaba con frecuencia su taller y se sometía a sus exigencias.

Alejandro el Grande visita a Apeles mientras está pintando a Campaspe. Cuadro de Giambattista Tiepolo.

Relatos del Nuevo Mundo: Primeras expediciones al Río de la Plata: El Mar Dulce



Colección Relatos del Nuevo Mundo, autores varios.
El 12 de octubre fue el día del descubrimiento de América, dándose inicio entonces el episodio de mayor expansión del imperio español por el mundo, hasta el punto de que bajo Felipe II ya no se ponía el sol en el reino.







Frank Cappa: No hay que perder la cabeza



La guerra siempre es macabra e impiadosa. Frank Cappa -el reportero de guerra más famoso- está curtido y nada lo impresiona.


Frank Cappa es un personaje de ficción, de profesión reportero gráfico, protagonista de una serie de historieta de aventuras desarrollada por el autor español Manfred Sommer desde 1981 hasta 1989.
Trayectoria editorial
Mientras trabajaba para la agencia Selecciones Ilustradas de Josep Toutain, Manfred Sommer crea al personaje Frank Cappa en la historia El último africano, pero Toutain no publica la historia, por lo que Sommer acude a Norma Editorial.​
Las aventuras de este personaje se publicarán entonces en la revista la revista Cimoc de Norma Editorial a partir de 1981, convirtiéndose pronto en uno de los mayores éxitos del cómic español de los años 80 del siglo xx, traduciéndose sus aventuras a varios idiomas y publicándose en otros países como Francia, Alemania, Estados Unidos o Italia.
Manfred Sommer participó asimismo en la creación de Ediciones Metropol, publicando una historia del personaje en la fugaz revista K.O. Comics, y volviendo a colaborar en Cimoc tras el cierre de aquella.
Argumento
Frank Cappa es un periodista y fotógrafo que trabaja como corresponsal de guerra en los lugares más turbulentos del planeta (África, Nicaragua, Indonesia, etc.). Es un personaje humanista y pacifista convencido, de firmes principios e ideales.




La guerra del fuego (2) A orillas del Río Grande

 



Enloquecidos por el sufrimiento y la fatiga, los ulhamr huyen en la noche pavorosa. El fuego ha muerto, destruido por los enemigos de la horda. Naoh, Nam y Gau explorarán el mundo desconocido para conquistar el fuego y rescatar a los suyos de las tinieblas.

Una epopeya prehistórica, un mundo que ya no existe en el que reinan uros y mamuts inmensos, osos y leones gigantes. Una tierra dotada de una vitalidad prodigiosa, de un misterio y una belleza que jamás volverán... No solo lucharán contra animales míticos y prodigiosos; también lidiarán con tribus humanas de todo pelaje: hombres sin hombros, enanos rojos, hombres azules... Descubrirán los límites de su mundo, sellarán alianzas con los amos de la Tierra, conocerán el secreto del fuego e intentarán volver a la gran ciénaga si alguien, amigo o enemigo, no se interpone en su camino.

Las 7 maravillas: El coloso de Rodas


El coloso de Rodas era una gran estatua del Dios sol griego Helios, realizada por el escultor Cares de Lindos en la isla de Rodas (Grecia) en 280 a. C. y destruida por un terremoto en 226 a. C. Es considerada una de las Siete maravillas del mundo antiguo.


Según la mayoría de las descripciones contemporáneas, el Coloso medía aproximadamente 33 metros de altura -aproximadamente la altura de la moderna Estatua de la Libertad desde los pies hasta la corona-, lo que la convierte en la estatua más alta del mundo antiguo. ​ Se derrumbó durante el terremoto del 226 a. C., aunque se conservaron partes. De acuerdo con cierto oráculo, los rodios no volvieron a construirlo.​ Juan Malalas escribió que Adriano en su reinado volvió a erigir el Coloso,​ pero se equivocó. Según el Suda, los rodios se llamaban colosenses, porque erigieron la estatua en la isla.
En 653, una fuerza árabe al mando del general musulmán Muawiyah I conquistó Rodas, y según la Crónica de Teófanes el Confesor,​ la estatua fue completamente destruida y los restos vendidos.​
Todo lo que se conoce sobre esta estatua se debe a las noticias que dejaron los escritores antiguos Plinio el Viejo, Polibio y Estrabón, y a las crónicas bizantinas de Constantino VII Porfirogéneta, Miguel el Sirio y Filón. (W)






Descargar completo en