El tradicional cuento en la ilustración moderna.
Caperucita Roja es un cuento que en su versión original guarda secretos escabrosos. Nació como una fábula extendida en el norte de la Francia medieval para prevenir a las niñas de los peligros del bosque y del trato con desconocidos. Pero el tinte de leyenda que tiene provocó muchas versiones de la historia, Charles Perrault el primero que la incluyó en un volumen de cuentos. Después, los hermanos Grimm versionaron el cuento de Perrault, quedando como lo concebimos actualmente.
Un relato de terror
Cuando Perrault publicó su colección de cuentos de hadas, en 1697, Caperucita Roja era ya una historia antigua, alguno de cuyos elementos se remontaban incluso al año 1.023, a una historia escrita en latín por Egberto de Lieja llamada Fecunda Ratis, en la que aparece una niña en compañía de lobos vistiendo ropas coloradas, de las que nunca se separaba porque eran muy importantes para ella.
Qué tan inocente era Caperucita y qué tan feroz era el lobo está todavía por determinarse. Los niños que oyen este cuento se suelen asombrar de la cantidad de detalles que da Caperucita sobre cómo llegar a casa de la abuela. ¿Para qué da unas instrucciones tan detalladas, se pregunta el niño, si no es porque quiere que el lobo llegue a la casa sin mayores dificultades?
Hay varios pasajes que fueron "censurados", y no es para menos, se cuenta que el lobo manipulador invita a Caperucita a beber, comer carne y sangre de su abuela. En otro momento, cuando Caperucita sospecha de las intenciones del lobo, se supone que intenta irse con excusas bastante fisiológicas.