Sello postal de 1985 de la República Federal de Alemania para conmemorar el 300 aniversario del nacimiento del compositor.
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sábado, 11 de abril de 2026
Georg Friedrich Haendel: El músico ciego
lunes, 6 de abril de 2026
Gustave Moreau: El padre del simbolismo (200 años)
Gustave Moreau, figura clave en el arte francés, se erige como un precursor del simbolismo y creador de una estética decadente e irreal. Nacido en París hace 200 años, Moreau revolucionó los estilos pictóricos de finales del siglo XIX, anticipándose al simbolismo, movimiento que oficialmente se proclamaría hasta 1886.
Los 200 años de Gustave Moreau
Su formación académica, influenciada por Théodore Chassériau y Pierre Puvis de Chavannes, se complementó con viajes a Italia, donde estudió a los maestros renacentistas. En 1855, expuso junto a grandes figuras en la Exposición Universal de París. A pesar de obtener reconocimiento, su obra fue tildada de excéntrica, ya que no se ajustaba al canon del momento.
Moreau participó como voluntario en la guerra franco-prusiana y alcanzó gran éxito con su obra "Salomé bailando ante Herodes". En 1891, se convirtió en profesor en la École des Beaux-Arts, influyendo en futuros artistas como Matisse y Rouault. Su arte, entre el romanticismo y el simbolismo, evolucionó hacia la preeminencia del color. Sus últimas acuarelas, cercanas a la abstracción, demuestran una técnica inusual para la época, consolidando su legado como un artista innovador.
Tal como señaló J. K. Huysmans, su maestría en la acuarela le permitió extraer de pigmentos químicos esplendores comparables a gemas y vitrales. Su imaginería, poblada de figuras andróginas, mujeres fatales y seres monstruosos, se manifiesta en obras como La aparición, Júpiter y Sémele y sus evocaciones del arte hindú. Motivos cristianos como la Piedad y San Sebastián también ocuparon un lugar en su producción, destacando su Vía Crucis y La flor mística. Moreau, al rebelarse contra el impresionismo y la realidad burguesa, anticipó la abstracción y la libertad cromática que caracterizarían las vanguardias del siglo XX, consolidándose como un artista visionario cuyo legado perdura en la historia del arte.
La estética decadente (relacionada con el simbolismo) se manifiesta en una mirada artística y filosófica que celebra la belleza en el deterioro, el desmoronamiento de valores y la corrupción moral. Influenciada por el decadentismo del siglo XIX, enfatiza lo sensorial, lo exótico y lo morboso, transformando la decadencia en objeto de admiración estética. Es una reacción contra el positivismo y el realismo, priorizando la subjetividad, el arte por el arte y el culto a lo efímero. Esta estética permea la literatura, el arte visual y la música, donde la fragilidad y el fin simbolizan profundidad emocional y sensualidad intelectual.
Edipo y la esfinge (1864).
domingo, 5 de abril de 2026
5 de abril de 1818: El abrazo de Maipú (la pintura)
"El abrazo de Maipu". Óleo sobre tela pintado en 1909 por Pedro Subercaseaux. El original se encuentra en Exhibición en el Museo Histórico Nacional de la República Argentina.
Esta es una pintura que representa el epílogo de la Batalla de Maipú, el 5 de abril de 1818, en que, sellada la victoria sobre las fuerzas realistas, el general Bernardo O’Higgins y el general San Martín se encuentran en el campo de batalla, y se van abrazar, como gesto de unidad permanente entre Chile y Argentina. En la escena, O’Higgins reconoce como líder vencedor a San Martín y éste alaba a actitud del chileno de ir a la lucha aun estando herido.
Pedro Subercaseaux (1880-1956)
Perteneciente a una influyente familia de inmigrantes franceses y vascos, con fuertes conexiones con la clase política chilena, Pedro Subercaseaux Errázuriz nació en Roma en el año 1880. Producto de los viajes de su padre, el pintor y diplomático Ramón Subercaseaux...
sábado, 4 de abril de 2026
Las ilustraciones de Ben Newman (Ampliado)
viernes, 3 de abril de 2026
El Cristo de San Juan de la Cruz, de Salvador Dalí
Cristo de San Juan de la Cruz (1951)
San Juan de la Cruz, místico y poeta del siglo XVI, vivió su propia transformación espiritual en una noche dedicada a la oración. Durante ese momento de profunda reflexión, experimentó una revelación que lo impactó de tal manera que sintió la necesidad de plasmarla en un dibujo. La imagen que emergió de su experiencia espiritual fue la de un Cristo crucificado, una representación que capturaba la esencia del sufrimiento y la redención, marcando un hito en la tradición mística cristiana.
Siglos más tarde, el icónico surrealista Salvador Dalí se encontró con el humilde dibujo de San Juan de la Cruz y, en ese instante, se vio atravesado por una profunda influencia. En medio de su propia búsqueda mística, Dalí soñó con una interpretación que se alejaba de la iconografía habitual del Cristo. En su visión, Cristo no presentaba heridas ni clavos, sino que era una manifestación pura de la belleza metafísica, un Dios que trasciende el dolor humano.
Dalí, en su obra “Cristo de San Juan de la Cruz”, realizó una ruptura con las representaciones tradicionales de la crucifixión. La figura de Jesús aparece contra un fondo negro, despojándose de todos los signos asociados con la Pasión, lo que brinda al espectador una nueva perspectiva sobre la divinidad. La cabeza de Cristo se inclina hacia abajo, ocultando su rostro y, con ello, despojándolo de la melena típica y de la corona de espinas. Esta elección estética y simbólica parece sugerir que la esencia divina de Cristo va más allá de su sufrimiento físico.
"La pietá", de Ippolito Scalza: Otro que no conocía
Ippolito Scalza (1532-1617) fue un escultor y arquitecto italiano.
Otra vez y gracias a las redes sociales he conocido esta impresionante escultura en mármol. Tampoco conocía al artista lo que demuestra que por ser muchos los creadores a lo largo de la historia nunca alcanzaría a saber de su existencia, o, simplemente, porque no debería ignorar tanta belleza creada por el talento humano. Esta Piedad es inevitable compararla con la de Miguel Ángel.
Ippolito Scalza creció en una familia de artistas, en la que sus hermanos también fueron mosaiquistas, escultores y arquitectos. Aunque no hay excesiva información, sabemos que en 1554 colaboraba en diferentes obras para la catedral de Orvieto. Como arquitecto se encargó de las obras y diseño de la Catedral de Montepulciano, la Iglesia del Crucifijo de Todi y la Iglesia Parroquial de Ficulle. En 1564 realizó el sepulcro Farratini en Amelia, pero su trabajo se centró sobre todo en las capillas laterales de la catedral de Orvierto.
La "Pietá"
De esas obras, destaca especialmente su espectacular "Pietá" realizada entre 1575-79. Con un lenguaje diferente al de Miguel Ángel, es mucho más dramática pero muy interesante por la escenografía, más teatral. Contemplamos justo el momento en el que Cristo ha sido descendido de la cruz, podemos ver la escala y el tamaño de los clavos y las tenazas con las que éstos se han extraído. La Virgen María mira a su hijo mientras alza la mano y María Magdalena inclina su cabeza para apoyar su rostro en la mano de Cristo. Una emotiva obra llena de fuerza y teatralidad que nos habla de la espectacular calidad técnica de Ippolito Scalza.

























