Después del desembarco aliado en Normandía, el 6 de junio, y hasta días antes de su salvación, nadie daba un peso por París.
Los últimos combates en las calles de París antes de la liberación y la orden de Hitler que no se cumplió. La Ciudad Luz fue liberada el 25 de agosto de 1944. Los obstáculos de los aliados. La interna entre Charles de Gaulle y los comunistas franceses. Y la desobediencia de los comandantes nazis a los pedidos del Führer.
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Salió todo bien, se combatió con dureza en cada rincón y casa por casa, ardieron edificios históricos, corrieron peligro obras de arte, fueron trinchera las Tullerías, los Campos de Marte, el amplio playón de la Prefectura de la Policía frente a Notre Dame y los puentes históricos que cruzan el Sena y conectan la ciudad; de pronto la guerra que parecía lejana, había estallado en las calles de París; la ciudad tuvo sus héroes y sus mártires, muchos cayeron perseguidos por la Wehrmacht en las calles estrechas que llevan al río y en los amplios bulevares del Barrio Latino, porque así se combatió, metro a metro; los nazis fueron derrotados y se rindieron, la bandera tricolor de Francia ondeó bajo el Arco de Triunfo mecida por el suave viento del verano, y por fin, París fue liberada el 25 de agosto de 1944, hace setenta y nueve años; la ciudad no fue destruida porque el jefe de la ocupación nazi desobedeció a Hitler, y los franceses, también por fin, volvieron a cantar en las calles la Marsellesa. Pero fue por milagro. Todo pudo salir mal.
Después del desembarco aliado en Normandía, el 6 de junio, y hasta días antes de su salvación, nadie daba un peso por París. Todos querían a París libre y todos, o casi todos, querían liberar a París, en especial los franceses. Pero el camino a la ciudad estaba trabado por cinco grandes candados que paralizaban cualquier intento.
El 20 de mayo de 1990, el grupo de rock chileno Los Prisioneros lanzan su cuarto álbum, titulado Corazones, siendo el más exitoso de su carrera al ser un éxito en toda América Latina y Estados Unidos.
Corazones es el cuarto álbum de la banda chilena Los Prisioneros, lanzado en 1990. Producido por el argentino Gustavo Santaolalla, en conjunto con Aníbal Kerpel para EMI Odeón Chilena, fue grabado, mezclado y masterizado en Los Ángeles, California. En el extranjero, la distribución del álbum estuvo a cargo de Capitol Records.
En abril de 2008 ocupó el noveno puesto en la lista de los 50 mejores discos chilenos de todos los tiempos, según la edición chilena de la revista Rolling Stone. Siendo así, comparte un lugar destacado en la historia musical de Chile junto a otros dos discos de la banda: La voz de los '80 (posicionada en el tercer lugar), y Pateando piedras (en el décimo quinto). En 2011 fue remasterizado junto con La cultura de la basura, Pateando piedras y La voz de los '80. (W)
En 1990, el propio descubridor del Titanic, Robert Ballard, realizó un informe sobre la tumba submarina del transatlántico. El barco de pasajeros se hundió en 1915 cerca de las costas de Irlanda tras recibir el disparo de un torpedo, lanzado por un submarino de guerra alemán.
El 7 de mayo de 1915, el Lusitania emprendió su viaje por el Atlántico, pero al entrar en aguas irlandesas este fue torpedeado por un submarino alemán, el U- 20, que creía que la nave transportaba armamento. En el naufragio, que se produjo en solo 18 minutos, fallecieron 1198 personas de los 1959 tripulantes del barco. La tragedia supuso una conmoción a nivel mundial y fue uno motivos de que Estados Unidos participara en la Primera Guerra Mundial.
Junto con el Titanic, el hundimiento del Lusitania fue la otra gran tragedia naviera del que marcó el comienzo del siglo XX. Aunque si la primera se debió a un desafortunado accidente, la del Lusitania puede ser también calificada como uno de los más terribles crímenes de guerra, el primero que causó un número de bajas civiles a gran escala.
Hasta la I Guerra Mundial, las guerras tenían lugar en el campo de batalla y los ejércitos no atacaban de forma deliberada a las poblaciones civiles. Esto cambió de forma radical en la guerra de 1914–1918, debido a la sofisticación del armamento y a la mayor capacidad mortífera de estas nuevas armas, que además podían ser usadas desde el aire y en alta mar. Desde entonces, ninguna población civil ha podido permanecer al margen de ninguna contienda.
Los pasajeros del Lusitania estuvieron entre las primeras víctimas del nuevo orden bélico inaugurado con el siglo XX. En plena I Guerra Mundial, decidieron emprender viaje desde Nueva York a Irlanda a bordo del que se consideraba uno de los barcos de pasajeros más seguro y mejor equipado del momento, con muchas travesías trasatlánticas a sus espaldas desde que fuera botado en 1906. Pese a que la naviera advertía de los riesgos que suponía cruzar el océano en un ambiente de guerra, nadie pensó que el enemigo se atreviera a disparar contra un trasporte de civiles. No contaron con que los alemanes habían sido alertados de la posibilidad de que el Lusitania llevara armamento escondido enviado a Europa por los norteamericanos, pese a que éstos no habían entrado todavía oficialmente en la contienda.
La tragedia del Lusitania sucedió la tarde del 7 de mayo de 1915. Al barco le quedaba ya poco para llegar a las costas de Irlanda, antes de seguir rumbo a Inglaterra. La calma y la confianza reinaban entre el pasaje, que ya se sentía a salvo apunto de concluir el viaje. Y entonces sucedió. Convencido de que el Lusitania trasportaba armamento militar, además de civiles, el almirante alemán Walther Schwieger, al mando del submarino de guerra U-20, dio la orden de disparar un torpedo que impacto en la zona de proa del trasatlántico causando una gran explosión.
Inmediatamente después, se produjo otra explosión más grande. El barco se hundió en apenas 20 minutos, dejando tras sí una estela de 1.200 muertos, entre ellos, muchos niños.
Entre las muchas pruebas aportadas por “El hundimiento del Lusitania”, hay una especialmente conmovedora. Se trata de las grabaciones realizadas por la cadena de radio Canadian Broadcasting Corporation (CBC) en 1965 de los testimonios de supervivientes. Algunos de ellos habían perdido a sus hijos o a otros familiares, por lo que la crudeza de sus palabras resulta reveladora y emocionante sobre un hecho que sin duda cambió para mal el tratamiento de los civiles en épocas de guerra. Aquel 7 de mayo de 1915 había empezado la capacidad destructora del siglo XX. (F)
La ronda de noche o La ronda nocturna (en neerlandés: De Nachtwacht) es el nombre por el que se conoce comúnmente una de las más famosas obras maestras del pintor neerlandés Rembrandt, pintada entre 1639 y 1642. Este cuadro es una de las joyas de la exposición permanente del Rijksmuseum de Ámsterdam, pinacoteca especializada en arte neerlandés. (W)
El 22 de marzo de 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas, declara este día como el Día Mundial del Agua.
El Día Mundial del Agua se propuso en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo efectuada en Río de Janeiro, Brasil del 3 al 14 de junio de 1992. De la cual, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 22 de diciembre de 1992 la resolución A/RES/47/1931 que declaró el 22 de marzo de cada año como Día Mundial del Agua. (W)
¿Qué es el agua?
El agua (del latín aqua) es una sustancia cuya molécula está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (H2O) unidos por un enlace covalente. El término agua, generalmente, se refiere a la sustancia en su estado líquido, aunque esta puede hallarse en su forma sólida, llamada hielo, y en su forma gaseosa, denominada vapor. Es una sustancia bastante común en la Tierra y el sistema solar, donde se encuentra principalmente en forma de vapor o de hielo. Es indispensable para el origen y sustento de la vida.
El agua cubre el 71 % de la superficie de la corteza terrestre. Se localiza principalmente en los océanos, donde se concentra el 96,5 % del total. A los glaciares y casquetes polares les corresponde el 1,74 %, mientras que los depósitos subterráneos (acuíferos), los permafrost y los glaciares continentales concentran el 1,72 %. El restante 0,04 % se reparte en orden decreciente entre lagos, humedad del suelo, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos. (W)