Sello postal de 1985 de la República Federal de Alemania para conmemorar el 300 aniversario del nacimiento del compositor.
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sábado, 11 de abril de 2026
Georg Friedrich Haendel: El músico ciego
domingo, 5 de abril de 2026
Antología de películas muy malas (1) "Viaje al planeta de las mujeres prehistóricas"
sábado, 14 de marzo de 2026
La fascinación por Egipto en la música popular
lunes, 2 de febrero de 2026
Las 10 canciones más tristes (y otras peores)
viernes, 19 de diciembre de 2025
En un día como hoy: La Naranja Mecánica
Uno, dos, ultraviolento: la historia de "La naranja mecánica". El 19 de diciembre de 1971 se estrenaba en los cines de Nueva York la tan celebrada como polémica película de Stanley Kubrick basada en el libro homónimo de Anthony Burgess.
Por JUAN MOCCIARO
Diario Río Negro
En un principio, Anthony Burgess era un hombre de la música. Nacido en 1917, desde muy chico estuvo muy relacionado con la música clásica, a la que se dedicó primero como estudioso, luego como intérprete y finalmente como compositor. Estudió Literatura Inglesa en la Universidad de Manchester y luego de titularse en 1940 colaboró durante años con distintas organizaciones ligadas al ejército británico.
Pero, a poco de cumplir los 40, un grave incidente de salud lo volcó de lleno a la literatura. Preocupado por dejar indefensa económicamente a su esposa, empezó a escribir todo lo que pudo. Y entre todo lo que pudo aparece un título que lo hará célebre: “La naranja mecánica”.
Ahora bien, la celebridad de Burgess no fue exactamente por su libro, editado en 1962, sino por su versión cinematográfica. La adaptación de Stanley Kubrick se estrenó el 19 de diciembre de 1971. Sin embargo, ni el libro ni mucho menos la película fueron celebrados por el escritor ya veremos por qué.
lunes, 8 de diciembre de 2025
Lo que aprendí de Sinéad O’Connor
Con su irrupción en la industria musical a fines de los 80, O’Connor marcó un antes y un después en la vida de muchas mujeres. Una artista llena de tormento, convicción y fragilidad.
FUENTE
En 1992 algo cambió para la cantautora chilena Javiera Mena. Vivió su infancia en el seno de un colegio de monjas, por lo que el catolicismo era algo que tenía arraigado. Cuando todavía no cumplía los diez años, participó en un concurso escolar que buscaba premiar a quien supiera más de la vida del papa Juan Pablo II. Y lo ganó.
“Para los 90, en Chile no había internet ni nada. Uno se hacía más o menos su realidad con el colegio, tu familia, etcétera. De chica era muy devota del catolicismo y de todos los valores que se enseñaban. Entonces también era muy fan de Juan Pablo II. Me acuerdo que gané ese concurso y me habían regalado una foto del papa, ese era el premio... Y yo me sentía como: ‘wow, gané’”, recuerda la artista desde España.
Pero esa emoción no se mantendría por mucho tiempo. A los pocos días, todos los noticieros nacionales comenzaron a difundir las imágenes de Sinéad O’Connor, una de las más grandes estrellas de esos días y fallecida este miércoles 26 a los 56 años, rompiendo una foto del pontífice tras su presentación en el programa Saturday Night Live. Todo el mundo pareció conmocionarse con el hecho. Javiera Mena también.
martes, 4 de noviembre de 2025
Los cuadros de Vincent van Gogh están perdiendo color
sábado, 27 de septiembre de 2025
"No miren arriba" (Recordando algunas películas)
miércoles, 24 de septiembre de 2025
"El Clan del Oso Cavernario": el libro y la película
La historia de Ayla continúa y en La tierra de las cuevas pintadas, novela recién llegada a las librerías. Se trata del cierre de la saga de Auel. Han pasado los años desde que Ayla, la niña cromañón, fuera expulsada del Clan del Oso Cavernario e iniciara un largo viaje por todo el continente europeo. Finalmente se establece en la Novena Caverna de los zelandonii, lugar de donde proviene su compañero Jondalar, padre de Jonayla.
En una búsqueda interna, la protagonista lucha por encontrar un equilibrio entre sus nuevas obligaciones como madre y su preparación para convertirse en líder espiritual y curandera. Las fuerzas de la naturaleza y las asombrosas pinturas que encuentra en algunas cuevas la ayudan a sentirse especialmente cercana a la madre tierra.
"Allí donde la superficie era relativamente dura había más signos y puntos pintados en rojo y negro, pero salvo por el megaceros, Ayla tuvo la sensación de que la sala estaba llena de marcas desorganizadas sin ningún sentido para ella. Pero empezaba a comprender que nadie sabía qué significaban todos los elementos de las cuevas pintadas". Con esta reflexión, Ayla descubre los mensajes escritos en las paredes y piensa sobre su propia identidad y la de las tribus que la rodean.



























