lunes, 18 de septiembre de 2023

Fiestas Patrias: Los cómics en Chile

 



Hoy (18 de setiembre) se conmemora 213 aniversario de la independencia chilena. En este blog hemos publicado 200 historias creadas en esta "larga y angosta faja de tierra". Un saludo a todos los chilenos en su día.


La historieta o cómic en Chile tiene una historia de 117 años. Su origen se remonta al 24 de junio de 1906, cuando apareció la tira de prensa «Un alemán en Chile»,​ cuyo protagonista es considerado el primer personaje del cómic chileno.




Considerado el primer personaje de cómic chileno, Van Pilsener aparece por primera vez en 1906 en una revista semanal a cargo de la editorial Zig – Zag.
Su autor, Pedro Subercaseux (o Lustig), creó a un profesor alemán, algo subido de peso y acompañado de su fiel perro salchicha, cuyo nombre es prácticamente impronunciable: Dudelsackpfeifergeselle.
Venegas tilda a Van Pilsener como todo un hito en la cultura chilena. No obstante, la ilusión de ver a ese simpático hombre y su mascota terminaría un año después, un 9 de junio de 1907.

Compartiendo espacio con versiones noveladas de clásicos de la literatura o con artículos de interés para escolares, las primeras historietas chilenas se publicaron en revistas como Zig-Zag (1905-1964) o El Peneca (1908-1960). Entre ellas, destacó la tira cómica «Un alemán en Chile»​ (1906-1907), obra de fray Pedro Subercaseaux bajo el seudónimo Lustig,​ cuyo protagonista Federico Von Pilsener es considerado el primer personaje del cómic chileno. Los periódicos pronto empezaron a publicar ellos mismos segmentos humorísticos —casi todos de origen estadounidense, con títulos y nombres traducidos al español—, comenzando por La Estrella de Valparaíso en 1922. Ya para 1931, en un momento de crisis política causada por los efectos de la crisis económica de 1929, la mayoría de los periódicos del país publicaban tiras cómicas todos los días, incluso El Diario Ilustrado y El Mercurio publicaban cada domingo secciones en color dedicadas a la narrativa gráfica. Ese mismo año nació la revista Topaze, dedicada a la sátira política. En 1938, El Diario Ilustrado publicó por primera vez una serie chilena de historietas todos los días ("Chu Manfú", de Jorge Christie), lo que los restantes diarios replicarían en la década siguiente, con emblemáticos personajes (como "Pepe Antártico").
En octubre de 1941, la misma Editorial Zig-Zag comenzó a editar la revista El Cabrito, con un formato semejante a El Peneca, pero con mayor presencia de historietas nacionales. Esta publicación terminó con el número 362 de septiembre de 1948. (W)


ADEMÁS:

El noveno arte: Los 10 cómics chilenos más memorables


lunes, 11 de septiembre de 2023

AK-47: Allende

La historia del arma más famosa del mundo.

Desde que se convirtiera en el fusil de referencia del Ejército Rojo y por extensión del Bloque comunista, el AK-47 ha desbordado los límites de la antigua Unión Soviética, para aparecer en manos de Fidel Castro o Salvador Allende, así como dictadores como Sadam Hussein o incluso Osama Bin Laden. Guerrilleros, niños soldado, narcos y delincuentes por igual lo han alzado, a veces simplemente como muestra de poder, y su carácter popular lo ha hecho protagonista de canciones, o a aparecer en películas.
AK-47 es la historia de la creación de este fusil y las circunstancias que llevan a su invención, pero también un recorrido por su presencia en los conflictos más sangrientos de la segunda mitad del siglo XX. A través de una serie de diez relatos escritos por el guionista Sergio Colomino y dibujados cada uno por un artista surgido de la célebre escuela JOSO.





La primera fotografía de la Tierra desde el espacio exterior

Estas imágenes tomadas a cinco veces esa altura, destacaron además porque era la primera vez que se veía claramente la negrura del espacio.

Tomadas desde el cielo de Nuevo México, California, la cámara que capturaría las primeras imágenes de nuestro planeta desde el espacio fue instalada por los norteamericanos en un cohete V-2, un misil balístico requisado a los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. La serie fue obtenida en 1947 desde más de 100 kilómetros de altitud, inaugurando de este modo la era de la fotografía espacial.


En su retorno a la superficie, cohete y cámara resultaron hechos añicos, no obstante el carrete protegido en un funda de acero se salvó. En la imagen se puede apreciar la secuencia de fotografías completa publicada en 1984 por la NASA. La primera de todas correspondería a la de la esquina inferior derecha.
El cohete V2 utilizado fue el 13° lanzamiento de un proyecto espacial estadounidense, en el que remplazaron las ojivas explosivas de varios misiles balísticos con instrumentos científicos y una cámara de 35 mm que estaba programada para tomar una fotografía cada 1.5 segundos.
Antes de este material, ya se había capturado la curvatura del planeta, pero procedían de la tripulación del globo de gran altitud "Explorer II", que hizo sus capturas a 22 kilómetros de altura en una misión financiada por la National Geographic Society.

Un cohete alemán V-2 capturado en White Sands, Nuevo México, en 1947


Una cámara hecha para durar
Para el regreso del V2 y al no contar con algún tipo de paracaídas o elemento que le ayudara a frenar, los encargados del proyecto tuvieron que colocar todos los instrumentos en carcasas blindadas y esperar a que estos sobrevivieran el choque al estrellarse.

Además, para localizar el cohete tuvieron que utilizar un radar que solamente les daba la zona aproximada del impacto. Tras encontrar el lugar donde había caído el V2, se percataron que la cámara había sobrevivido  al choque y se encontraba casi en perfectas condiciones, aunque sin una de sus lentes.


ADEMÁS

Los años de Allende

Cuando el 4 de septiembre de 1970 Salvador Allende obtuvo el 36,2 por ciento de los votos que lo llevaron a ser presidente de la República, empezaron los mil días más intensos de la historia de Chile. El país fue un ejemplo inédito de socialismo popular democrático, con planes revolucionarios de igualdad, y al mismo tiempo un temido enclave marxista que amenazaba los privilegios, los negocios privados y los grandes capitales.


Esta novela gráfica enseña con rigor los hechos políticos, los factores y actores que determinaron el fin de la vía chilena, a través de la mirada de un periodista norteamericano que llega a reportear un proceso y se encuentra con conspiraciones, efervescencia cultural y agitadas noches con una mujer fascinante. Muestra, así, las esperanzas y temores de los protagonistas de entonces, quienes vieron con pasión y dolor cómo se articulaba y destruía un experimento social único en el siglo XX. (Texto de la editorial)